La Nasa confirmó que el agujero negro llamado Sagitario A, ubicado en el centro de la Vía Láctea, despertará. Esto, aunque podría tener consecuencias, hasta el momento no se sabe de qué tamaño serían.
Este agujero de gusano está a más de 25.000 años luz de la Tierra. Sin embargo, este es el más cercano a nuestro planeta.
Este tiene una masa millones de veces más grande que la del sol y, hasta el momento, se encuentra inactivo.
De acuerdo con lo revelado por expertos, el despertar se daría por la interacción gravitacional con la Gran Nube de Magallanes una galaxia enana que orbita en la Vía Láctea.
Según las estimaciones, en cerca de 2000 millones de años se acercará lo suficiente como para ser absorbida por el agujero negro.
¿Cuáles serían las consecuencias?
Aunque la magnitud es desconocida, los expertos indicaron que los agujeros negros absorben toda la materia que hay a su alrededor.
No obstante, aunque tiene gran poder, la distancia que hay entre este agujero de gusano y la Tierra podría actuar como una protección, evitando que se generen consecuencias para este planeta.
Algunos telescopios de gran magnitud, como el Event Horizon Telescope y elJames Webb, han captado recientemente el comportamiento de este agujero de gusano, encontrando nubes de gas cercanas.
El descubrimiento de estas nubes en realidad serían una muestra de que el agujero tuvo actividad en el pasado, ya que estas deberían de emitir una señal de rayos X débil y, en muchas ocasiones, casi imperceptible.
Según las estimaciones científicas, la actividad de este agujero se produjo hace alrededor de 200 años. Aunque podría considerarse lejano, en términos astronómicos sería un fenómeno relativamente reciente.
¿La Vía Láctea podría tener una colisión?
La posibilidad de que la Vía Láctea choque dentro de miles de millones de años con la galaxia gigantesca de Andrómeda se ha reducido a aproximadamente la mitad, según nuevos cálculos informáticos anunciados este lunes.
Y en todo caso, ese fenómeno intergaláctico ocurrirá mucho después de que por la expansión del Sol se haya extinguido toda la vida en la Tierra.
La Vía Láctea y la aún más grande galaxia de Andrómeda se acercan entre sí a 100 kilómetros por segundo, y los científicos han predicho durante mucho tiempo que colisionarán en unos 4.500 millones de años.
Las investigaciones previas habían sugerido que muchos sistemas estelares podrían acabar en el centro de esta nueva galaxia fusionada “Milkomeda” y ser absorbidos por su agujero negro supermasivo. Alternativamente otros podrían ser expulsados al vacío intergaláctico.
Sin embargo, “las proclamaciones sobre la inminente desaparición de nuestra galaxia parecen ser muy exageradas”, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature Astronomy.
Solo hay aproximadamente un 50% por ciento de probabilidad de que la Vía Láctea y Andrómeda choquen entre sí en los próximos 10.000 millones de años, determinó el equipo internacional de astrofísicos.
*Con información de AFP