El filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas falleció este sábado 14 de marzo de 2026 a los 96 años en la ciudad alemana de Starnberg, según informó la editorial Suhrkamp Verlag.

Considerado uno de los pensadores más influyentes del siglo XX, Habermas fue una figura central del debate intelectual y político en la Alemania de la posguerra.

Su obra, centrada en la democracia, la comunicación y la esfera pública, lo convirtió en uno de los representantes más conocidos de la llamada Escuela de Fráncfort, corriente de pensamiento que desarrolló la denominada teoría crítica para analizar las estructuras sociales, políticas y culturales de las sociedades modernas.

Habermas nació el 18 de junio de 1929 en Düsseldorf, en la Alemania de entreguerras. Durante su infancia vivió bajo el régimen nazi y, como muchos niños de la época, fue incorporado a organizaciones juveniles vinculadas al sistema. Aquella experiencia, junto con el impacto del totalitarismo en Europa, influyó profundamente en su posterior compromiso con la democracia y con una crítica constante a las ideologías autoritarias.

Uno de los rasgos que marcó su vida fue una fisura palatina congénita, un paladar hendido, que le dificultaba el habla.

Cubierta de 'Un nou canvi estructural en l'esfera pública i la política deliberativa' de Jürgen Habermas | Foto: Colprensa

Su carrera académica se desarrolló principalmente en la ciudad de Fráncfort, donde comenzó a trabajar en la década de 1950 en el Instituto de Investigación Social bajo la influencia del filósofo Theodor W. Adorno. Allí se consolidó como una de las figuras de la segunda generación de la Escuela de Fráncfort.

En 1961 publicó su tesis de habilitación, La transformación estructural de la esfera pública.

Posteriormente, ocupó la cátedra de Filosofía y Sociología que había pertenecido a Max Horkheimer en la Universidad de Fráncfort.

Durante la década de 1960 se pronunció sobre las movilizaciones estudiantiles en Alemania: aunque expresó simpatía por algunas de sus demandas, criticó la radicalización y la violencia.

A lo largo de su trayectoria, Habermas participó activamente en debates públicos sobre democracia, identidad europea y política internacional. En 1989, por ejemplo, cuestionó el modo en que se llevó a cabo la reunificación alemana, al considerar que estuvo guiada principalmente por criterios económicos.

Su obra más influyente, Teoría de la acción comunicativa, publicada en 1981, propone que la interacción social busca el entendimiento mutuo y el consenso, superando la simple acción instrumental.

En sus últimos años siguió participando en discusiones públicas sobre el futuro de Europa, defendiendo la idea de un proyecto federal europeo como forma de evitar el resurgimiento de rivalidades nacionalistas en el continente.