El Departamento de Guerra de Estados Unidos reveló que un tercer petrolero fue interceptado en el Océano Índico, pues según Washington, estaba violando los bloqueos impuestos sobre las operaciones de crudo en el Caribe que se relacionan con Cuba y Venezuela.
“El buque operaba desafiando la cuarentena establecida por el presidente Trump para buques sancionados en el Caribe e intentó evadirla”, indicó el Departamento de Guerra a través de su cuenta oficial en la red social X.
Este hecho se dio en medio de un operativo en la zona de responsabilidad de Indopacom. “Desde el Caribe hasta el Océano Índico, lo rastreamos y lo detuvimos. Ninguna otra nación tiene el alcance global, la resistencia ni la voluntad de imponer sanciones a esta distancia", se agregó en el comunicado.
Según se indicó, las aguas internacionales no servirán como refugio para las embarcaciones sancionadas por Estados Unidos, ya que sus fuerzas armadas están atentas para encontrarlas y “les impartirán justicia”.
“El Departamento de Guerra negará a los actores ilícitos y a sus representantes la libertad de maniobra en el ámbito marítimo”, concluyó la institución.
Continúan las operaciones
A través del sitio web oficial, el Departamento de Guerra ha actualizado las operaciones de las Fuerzas Armadas estadounidenses para, según informaron, detener el avance narcoterrorista y realizar el embargo de petróleo venezolano.
Por ello, el pasado 15 de febrero fue interceptado un buque, también en aguas internacionales, según declaró el secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson.
“El buque intentó desafiar la cuarentena del presidente Donald J. Trump con la esperanza de escabullirse”, dijo Wilson en el informe de situación semanal del Departamento.
En la cuenta oficial de X del Departamento de Guerra se mencionó: “Lo rastreamos desde el Caribe hasta el océano Índico, acortamos la distancia y lo cerramos”.
Además, durante la misma semana, la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, que hace parte del Comando Sur de EE. UU., atacó tres buques que, según informaron, serían operados por organizaciones terroristas designadas.
“Inteligencia confirmó que las embarcaciones transitaban por rutas conocidas del narcotráfico y participaban en operaciones de narcotráfico”, puntualizó Wilson.
En estas acciones murieron once personas: cuatro en la primera embarcación en el Pacífico Oriental; cuatro en la segunda embarcación en la misma zona; y tres en un barco en el Caribe.
Por otra parte, el Departamento de Guerra anunció que se está avanzando en objetivos de energía nuclear para garantizar la seguridad energética.
Se trata de un reactor nuclear de nueva generación que fue cargado en la base de la Reserva Aérea March, a bordo de un avión C-17 Globemaster III, para ser transportado a la Base Aérea Hill, Utah.
“Para uso militar, un reactor de este tipo podría proporcionar seguridad energética en una base militar, garantizando que la misión allí no dependa de la red eléctrica civil; y en operaciones militares en el extranjero, estos reactores permitirían a las fuerzas estadounidenses operar sin la preocupación de que un enemigo pudiera cortar el suministro de combustible”, explicó Wilson.