Irán sigue siendo blanco de ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel, y para este lunes 30 de marzo, unas instalaciones vinculadas a la defensa de la ciudad de Isfahán ardieron en llamas.
De acuerdo con el reporte, la ofensiva tuvo el objetivo de debilitar capacidades militares estratégicas iraníes, por lo que el ejército estadounidense lanzó bombas antibúnker de 907 kilogramos en un depósito de municiones de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC).
Frente al ataque, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, compartió a través de redes sociales un video donde se observan las explosiones que generaron los bombardeos.
Asimismo, reportes de medios estadounidenses como el Wall Street Journal señalan que hay grandes afectaciones en esta región, reconocida como una de las más relevantes del país en términos industriales y tecnológicos.
Medios internacionales revelaron que el impacto del ataque no solo se limitó a objetivos estrictamente militares, sino que también afectó instalaciones académicas y de investigación de Isfahán, considerada la tercera ciudad más grande de Irán, conocida como la “Perla de Persia” y “la mitad del mundo” por su inmenso valor histórico, cultural y arquitectónico.
Pero esta región también alberga grandes capacidades estratégicas del Estado iraní y es sede de la base aérea militar de Badr, un punto diseñado para almacenar aviones de combate y drones.
Pese a que se desconoce el número de víctimas por este último ataque, según el último balance oficial de las autoridades iraníes, ante todos los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, un total de 2.076 personas han muerto y 26.500 han resultado heridas.
El Ministerio de Sanidad iraní ha proporcionado estas cifras, recogidas por la televisión panárabe Al Yazira, y ha indicado que entre los fallecidos hay 216 menores de edad, la mayoría niñas de la escuela de Minab bombardeada el primer día de la campaña estadounidense-israelí.
Además, sobre los heridos, explica que hasta 1.767 son menores de edad y destaca que hay 336 centros de salud y de atención a emergencias dañados por los ataques.
Por su parte, la ONG Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA) ha informado de 701 ataques en las últimas 24 horas, una de las cifras diarias más altas desde el inicio de la guerra, que se han traducido en 173 muertes, entre militares y civiles. La gran mayoría de los ataques, un 74%, se han producido en Teherán.
En total, desde el inicio de los bombardeos el 28 de febrero, HRANA, ha contabilizado 1.551 muertes de civiles --incluidos 236 menores-- y 1.208 muertes de militares, así como 702 muertes sin clasificar, 3.461 en total.
*Con información de Colprensa.