Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán no lograron cerrar un acuerdo en la mesa de negociaciones en Islamabad, la capital de Pakistán, según confirmó el vicepresidente estadounidense J. D. Vance, quien aseguró que, tras 21 horas de reuniones, Washington se retiró de la capital pakistaní dejando sobre la mesa lo que calificó como su “mejor y última oferta”.

Durante una declaración a medios, Vance señaló que, aunque hubo “conversaciones sustanciales”, no fue posible alcanzar consensos y que la falta de acuerdo resulta “mucho peor para Irán que para Estados Unidos”. Indicó que su delegación expuso con claridad las líneas rojas de Washington, así como los puntos en los que estaban dispuestos a ceder.

Añadió que Estados Unidos dejó claras sus líneas rojas, así como los puntos en los que estaba dispuesto a ceder, pero que la parte iraní ha optado por no aceptar los términos.

Tras 21 horas de diálogo en Islamabad, el primer intento de acuerdo entre Estados Unidos e Irán terminó sin resultados. | Foto: @IraninSpain

El vicepresidente explicó que la propuesta final presentada consiste en un “método de entendimiento”, sin entregar mayores detalles. “No quiero negociar esto en público después de haber negociado durante 21 horas en privado”, dijo.

Vance señaló que el principal obstáculo ha sido la falta de un compromiso explícito de Irán de no buscar un arma nuclear a largo plazo. “El hecho es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente. Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos”, sostuvo.

Este contacto, según indicó, representa el de mayor nivel entre ambos países desde la ruptura de relaciones diplomáticas tras la revolución islámica de 1979.

En paralelo, el presidente Donald Trump elevó el tono y advirtió que, de no alcanzarse un entendimiento, su país podría responder con ataques a infraestructuras estratégicas iraníes, como puentes y centrales eléctricas. Vance también habló de una “última oportunidad” para evitar que continúen los ataques sobre la capital iraní, Teherán.

El trasfondo nuclear

El centro del desacuerdo sigue siendo el programa nuclear iraní. Tras la firma del pacto de 2015, del que Washington se retiró en 2018 durante el primer mandato de Trump, Teherán incrementó su enriquecimiento de uranio hasta alcanzar niveles del 60%, cercanos al umbral necesario para fines militares, según reportes del Organismo Internacional de Energía Atómica.

El presidente Donald Trump aseguró que “le da igual” el resultado de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. | Foto: El País

Mientras Estados Unidos insiste en el “cero enriquecimiento”, Irán defiende su derecho a mantener un programa nuclear con fines pacíficos y condiciona cualquier avance al levantamiento de sanciones económicas.

A comienzos de 2026 se habían retomado negociaciones indirectas en Omán y Ginebra, pero el 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra territorio iraní, lo que agravó aún más el escenario diplomático.

Vance aseguró que en las conversaciones abordaron múltiples asuntos y que la delegación estadounidense actuó “de buena fe” por instrucción directa de Trump.