El mensaje del Sumo Pontífice tuvo lugar al iniciar su visita de dos días en Irlandas, después de que el primer ministro, Leo Varadkar, en un tono más contundente, le pidiera que use su "influencia" y su "posición de mando" para que la Iglesia colabore en el esclarecimiento de todos los casos pendientes y futuros.

Ambos líderes se dirigieron a una audiencia de unas doscientas autoridades y representantes del cuerpo diplomático en el Castillo de Dublín, adonde llegó hoy Francisco para participar en el Encuentro Mundial de las Familias, un cita que, no obstante, está marcado por la cuestión de los abusos.