El número de víctimas fatales sigue aumentando tras el doblete sísmico de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, que se presentó el pasado miércoles 24 de junio en Venezuela.
Para este 7 de julio del 2026, las autoridades informaron que aumentó a 3.685 el número de personas fallecidas y a más de 16.740 los heridos.
Adicionalmente, hay 17.907 personas que se quedaron sin su vivienda, fueron ayudadas 86.794 familias, 25.970 pacientes fueron atendidos y 6.462 personas rescatadas.
Desde el cuerpo de atención, el informe expone que a la fecha, en las zonas más afectadas se encuentran 4.388 rescatistas internacionales, hay 28.362 voluntarios y tiene 29.567 efectivos desplegados.
Y en el marco de ayudas humanitarias, se repartieron más de 9.603 toneladas de alimentos y 8.322,853 litros de agua. Hasta el momento tienen 87 campamentos transitorios.
El informe también señala que 856 edificios resultaron afectados y 190 terminaron colapsados.
Entretanto, la actividad sísmica no ha cesado. El balance oficial reporta que ya se presentaron 1.076 réplicas, situación que mantiene en alerta a los organismos de gestión del riesgo y a las comunidades afectadas.
Alertan de deterioro sanitario en Venezuela
La ONG World Vision intensificó su respuesta a la emergencia provocada por los terremotos en Venezuela, mientras que Save the Children advirtió de que las fuertes lluvias registradas en los últimos días están agravando las condiciones de vida de las familias desplazadas y aumentando el riesgo de enfermedades por la falta de agua potable y saneamiento.
En este contexto, Save the Children alertó de que cientos de personas desplazadas comparten un número muy reducido de baños en campamentos improvisados y de que otras se ven obligadas a regresar a viviendas dañadas para poder utilizar un aseo, pese al riesgo de derrumbe de los edificios.
La organización señaló que miles de personas llevan 12 días viviendo en tiendas de campaña sin acceso regular a agua potable, agua corriente ni instalaciones de saneamiento, una situación que incrementa el riesgo de infecciones cutáneas, diarreas y enfermedades gastrointestinales, especialmente entre niños. También advirtió de las dificultades que afrontan mujeres y adolescentes para gestionar su menstruación sin privacidad, agua limpia ni productos de higiene.
Según Save the Children, en algunos asentamientos solo hay uno o dos baños, algunos de ellos dañados por el terremoto, para cientos de personas desplazadas, lo que obliga a parte de la población a hacer sus necesidades al aire libre.
*Con información de Colprensa.