Al menos siete personas murieron ahogadas y un número indeterminado siguen desaparecidas tras el naufragio de una embarcación que, según información preliminar, transportaba más de 200 personas, de las cuales 96 pudieron ser rescatadas, anunció este jueves, 1 de enero, el gobierno de Gambia, país de África Occidental.
“El gobierno fue informado de un trágico accidente marítimo que implica a un barco que transportaba presuntamente a más de 200 migrantes y que habría volcado hacia medianoche, en la noche del 31 de diciembre, frente a Jinack, en la región de Ribera Norte, en el noroeste de Gambia”, indicó el Ministerio de Defensa de este país en un comunicado.
Alertada por una llamada de auxilio, la marina nacional gambiana lanzó hacia las 1:00 a. m. del jueves una operación de búsqueda y rescate, en la que participaron varios buques de la marina y un barco pesquero que acudió en apoyo, según el comunicado.
La embarcación siniestrada fue encontrada encallada en un banco de arena. “Noventa y seis personas fueron rescatadas y reciben actualmente atención médica. Entre ellas, diez se encuentran en estado grave”, precisó el ministerio.
“Lamentablemente, se recuperaron siete cuerpos y numerosos pasajeros siguen desaparecidos”, añadió.
Miles de personas originarias de África Occidental intentan desde hace años migrar de forma clandestina desde las costas de sus países tomando la peligrosa ruta atlántica hacia Europa, principalmente a través del archipiélago español de las Canarias, a bordo de embarcaciones sobrecargadas y a menudo precarias.
Miles de personas han muerto en los últimos años intentando llegar así a Europa, sobre todo a países como España, Portugal, Italia y Francia.
De acuerdo con la ONG Caminando Fronteras, más de 3.000 migrantes perdieron la vida mientras intentaban llegar a España en 2025, según un informe publicado en diciembre. Lo que supone un marcado descenso respecto a 2024 debido a la disminución de los intentos de travesía.
La mayoría de las 3.090 muertes registradas hasta el 15 de diciembre se produjeron en la ruta atlántica desde África hasta el archipiélago español de las Islas Canarias, considerada una de las más peligrosas del mundo, según indicó este colectivo que defiende los derechos de los migrantes.
El informe de Caminando Fronteras, elaborado a partir de las llamadas de auxilio de los propios migrantes, del relato de las familias y de las estadísticas oficiales de salvamento, confirma la tendencia expuesta por las últimas cifras gubernamentales.
De acuerdo con el Ministerio del Interior, España recibió 35.935 migrantes irregulares entre el 1 de enero y el 15 de diciembre de este año, lo que supone un 40,4% menos que en el mismo periodo del año anterior (60.311). Casi la mitad de estas entradas fueron a través de la ruta atlántica hacia Canarias.