La avalancha de agua, barro, hielo y rocas que se registró el 26 de agosto por la fuerte crecida del río Bhotekoshi en Rasuwa, un distrito montañoso del norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet, en China, dejó alrededor de 538 personas muertas y 977 desaparecidos, al corte de este viernes.
No obstante, la emergencia también afectó a la fauna de la región y, a través de redes sociales, circulan videos de varios elefantes que fueron arrastrados por la fuerza de las corrientes y terminaron desplazándose hasta el norte de India, donde tuvieron que enfrentarse a fuertes corrientes de agua y grandes cantidades de barro para intentar ponerse a salvo.
Los clips evidencian las dificultades que afrontaron los mamíferos para mantenerse en pie y avanzar en medio de las aguas de una presa del río Karnali, en el distrito de Bahraich.
Ante los casos, varios grupos de guardabosques y especialistas en rescate de fauna se trasladaron hasta el lugar para ubicar a los elefantes y brindarles protección frente a las condiciones generadas por la emergencia.
Mientras siguen las labores de identificación y sondeo de víctimas, ahora se le suma el riesgo de un nuevo desastre en la zona afectada.
Las autoridades chinas alertaron este viernes 28 de agosto sobre una posible nueva emergencia, después de detectar que un lago formado por los restos del glaciar derrumbado ha empezado a desbordarse, forzando a suspender las labores de búsqueda y rescate en la zona fronteriza.
Según las informaciones recogidas por la cadena de televisión estatal china, CCTV, los equipos de rescate habían llegado a una zona situada a unos tres kilómetros del puerto de Gyrong en la frontera cuando se ha detectado que el lago de barrera, con unos dos millones de metros cúbicos de agua y generado río arriba por la enorme riada, ha empezado a desbordarse.
La situación ha sido considerada como de alto riesgo por posibles inundaciones o deslaves de barro y rocas, motivo por el que las autoridades han dado orden de que los equipos de rescate se desplacen a otra zona considerada segura a la espera de órdenes por parte del centro de mando que está coordinando las labores, con el objetivo de intentar evitar mayores víctimas.
Por el momento, las autoridades chinas han reubicado a cerca de 500 personas en zonas afectadas por la inundación y avalancha de detritos, mientras que 555 turistas que quedaron atrapados en esta área cercana a la frontera con Nepal han sido evacuados, sin que por ahora haya detalles sobre sus identidades.
*Con información de Colprensa.