Este martes 3 de noviembre de 2026 se llevaron a cabo las elecciones de mitad de legislatura conocidas como ‘midterms’, en las que se renovará el Congreso de Estados Unidos.
Para estas elecciones, se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado (35 de 100 asientos), por lo que demócratas y republicanos están compitiendo por estos puestos.
Al cierre de este día, los resultados y tendencias preliminares de los comicios comienzan a mostrar señales del comportamiento electoral y del descontento de una parte de los votantes con el Gobierno de Donald Trump.
Según las encuestas a pie de urna realizadas por SSRS en nombre de un consorcio de medios de comunicación estadounidenses que incluye a las principales cadenas de televisión y a la agencia Associated Press, los ciudadanos han dado la espalda a Trump y a su programa, a los que culpan de unos precios obstinadamente altos, y una amplia mayoría se muestra descontenta con el rumbo del país.
De acuerdo con las encuestas, muchas personas dijeron sentirse peor que hace dos años y casi 9 de cada 10 señalaron el costo de la vida como un factor crucial o importante a la hora de votar, lo que indica que las elecciones podrían suponer un rechazo a Trump y a su Partido Republicano.
Siguiendo las tendencias de los sondeos, los primeros resultados muestran que los demócratas estadounidenses ganaron importantes escaños senatoriales en Carolina del Norte y Georgia, pero aún no estaba claro si el partido lograría arrebatar el control a los republicanos del presidente Donald Trump, ya que aún quedaban millones de votos por contar en las elecciones.
En Carolina del Norte, el exgobernador Roy Cooper derrotó con facilidad al republicano Michael Whatley, respaldado por Trump, para hacerse con un escaño que hasta entonces ocupaba el partido del presidente, según las proyecciones de los medios de comunicación, lo que da a los demócratas uno de los cuatro más que necesitan para obtener la mayoría.
Asimismo, el demócrata Jared Moskowitz revalidó su escaño en la Cámara de Representantes al imponerse al republicano Scott Singer en el distrito 25 de Florida y el otro candidato de esta misma inclinación política, Chris Pappas, será el primer hombre abiertamente gay en el Senado de EE. UU.
Mientras se terminan de definir los resultados electorales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasará la noche electoral en la Casa Blanca rodeado de sus asesores y allegados en una recepción a puerta cerrada y teléfono móvil en mano para animar al voto a sus candidatos en las redes sociales.
En las últimas horas, Trump ha reclamado el voto para candidatos como Barry Moore (senado por Georgia), Dan S. Sullivan (senado por Alaska) o Andy Biggs (senado por Arizona), todos ellos parte de su “equipo Trump”, beneficiarios de los 28 mítines de campaña que ha protagonizado el presidente estadounidense previo a los comicios legislativos de este martes.
El presidente observa estos comicios mientras su figura atraviesa mínimos históricos de popularidad, según las primeras encuestas a pie de urna publicadas por CBS News. Trump solo cuenta con un 38 por ciento de aprobación, un porcentaje inferior al que ostentaba durante las elecciones de 2018 en su primer mandato y también inferior al de George W. Bush en 2006, cuando su partido perdió ambas cámaras del Congreso.
El motivo principal es la economía: durante el primer mandato de Trump, un 68% de los encuestados consideraba, nada más votar, que la situación de la economía estadounidense era “excelente” o “buena” en las encuestas a pie de urna. Ahora, la situación se ha invertido: el 75% califica la situación económica como “regular” o “mala”, según las mismas encuestas de NBC News.
En medio de este panorama, el mandatario pasará las próximas horas en la Sala Este de Recepción de su residencia presidencial acompañado, según fuentes de Presidencia a NBC News, por miembros del Gabinete, personal de la Casa Blanca y algunos asesores externos, incluido su encuestador, Tony Fabrizio.
*Con información de Colprensa y Reuters.