Si no se alcanza “pronto” un acuerdo para darle fin a la guerra, Estados Unidos “destruirá por completo” todas las centrales eléctricas y pozos petrolíferos, incluida la principal terminal petrolera, de Irán.
Esa fue la amenaza que lanzó el presidente Donald Trump a través de su cuenta de Truth Social, en la que también advirtió que ordenaría un ataque si no se logra en corto tiempo un pacto que permita poner fin al conflicto y reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz.
En el mismo mensaje, el mandatario aseguró que Estados Unidos podría “destruir por completo” la Isla de Jark, un punto clave para la exportación de petróleo iraní, desde donde sale cerca del 90 % del crudo que el país comercializa hacia el exterior.
Asimismo, afirmó que su gobierno mantiene “conversaciones serias” con un nuevo gobierno iraní, al que describió como “más razonable” que el anterior, aunque no entregó mayores detalles sobre los contactos diplomáticos.
Dentro de sus advertencias, Trump mencionó además la posibilidad de atacar infraestructuras estratégicas del país, entre ellas plantas generadoras de electricidad, pozos petroleros y plantas desalinizadoras.
“Esto será en represalia por los numerosos soldados y otras personas que Irán ha masacrado durante los 47 años de ‘reinado del terror’ del antiguo régimen”, agregó el mandatario en su publicación.
Mientras se mantienen las tensiones, el mando militar estadounidense movilizó recientemente a la región un buque de asalto anfibio acompañado por un grupo naval integrado por cerca de 3500 marinos y miembros del cuerpo de Marines.
El conflicto en Oriente Medio inició el 28 de febrero cuando se produjo un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde entonces, la confrontación se ha extendido a distintos puntos de la región.
Durante el fin de semana, Israel mantuvo bombardeos contra objetivos en territorio iraní y este lunes continuó operaciones militares en el sur del Líbano contra el movimiento proiraní Hezbolá.
En la capital iraní, Teherán, los ataques se intensificaron en los últimos días. La organización Hrana reportó al menos 360 ataques en un periodo de 24 horas en 18 provincias del país.
El conflicto también ha tenido impacto en los mercados energéticos. Desde el inicio de la guerra, el precio del petróleo ha aumentado más de un 50 %, en parte por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos.
Durante la jornada del lunes, el barril de Brent crude llegó a superar los 115 dólares.