Un jardín infantil ubicado en la ciudad de St. Charles, Illinois (Estados Unidos), fue testigo del arresto de una de sus maestras de preescolar. La razón de su detención es porque las autoridades la acusaron de entregar laxantes a sus pequeños estudiantes como si fueran dulces.
De acuerdo con las investigaciones, la profesora habría hecho uso de estos productos con el fin de que los menores fueran enviados a casa, bajo el argumento de que estaban con quebrantos de salud.
Yizel J. Juárez es el nombre de la presunta victimaria, quien tiene 23 años de edad. La Policía local destaca en sus informes que la educadora entregaba los laxantes disfrazados de caramelos y piruletas a los niños que estaban bajo su cuidado.
Luego de consumir los productos, los menores expresaban que sentían en sus cuerpos algunos síntomas gastrointestinales, lo que generaba como consecuencia que la jornada escolar terminara y así se fueran a casa. Por su parte, Juárez le aseguró a las autoridades que hacía lo anterior porque se sentía “abrumada” de sus deberes laborales.
Además, el jardín infantil entre sus políticas establece que si algún alumno presenta síntomas de alguna enfermedad, debe ser despachado hacia su hogar para que se recupere y no puede regresar al centro educativo antes de las 24 horas siguientes.
Las primeras denuncias
El crimen se destapó gracias al testimonio de la madre de un niño de tan solo un año y medio de edad, quien aseguró que su descendiente empezó a mostrar episodios estomacales de manera reiterada. En un principio, ella junto a su familia pensaron que se trataba de una infección común.
“Pensamos que podría ser un virus, pero la prueba dio negativo”, aseguró una mujer en una entrevista con la cadena CBS News.
Al mismo tiempo, señaló que al menor le hicieron cambios en su fórmula cuando los médicos a los que acudieron hacían todos sus esfuerzos para poder identificar el origen de este problema de salud.
En días posteriores, fueron saliendo a la luz los testimonios de otros padres de familia, los cuales derivaron en que se hiciera una intervención policial en la institución educativa. Una vez los investigadores recolectaron todos los elementos probatorios, llegaron a la conclusión de que la profesora habría administrado el laxante a los menores de edad.
Previo a su captura, la maestra Yizel J. Juárez fue destituida de su empleo. Sin embargo, hasta el momento se desconoce la cantidad de niños que fueron víctimas.
“Es repugnante. Mi hijo sigue sufriendo de estreñimiento, que según el médico es un efecto secundario de dejar de tomar el laxante”, expresó la madre.