El mundo conoció este jueves 19 de febrero la noticia de que el expríncipe Andrés, de Inglaterra, identificado oficialmente como Andrés Mountbatten-Windsor, fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, en hechos relacionados con su etapa como enviado comercial del Reino Unido.
La información se hizo pública luego de que trascendieran imágenes captadas poco después de las 8 de la mañana en Wood Farm, dentro de la urbanización de Sandringham, donde se observaron vehículos policiales sin distintivos y agentes vestidos de civil. Horas más tarde, la policía de Thames Valley confirmó el procedimiento a través de un comunicado oficial.
“Hoy (19/2) hemos arrestado a un hombre de unos 60 años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, y estamos realizando registros en domicilios de Berkshire y Norfolk. El hombre permanece bajo custodia policial en este momento”, señaló la autoridad.
La investigación se centra en acusaciones según las cuales Mountbatten-Windsor habría compartido información confidencial con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales, durante el tiempo en que ejercía como enviado comercial del Reino Unido. El expríncipe ha negado anteriormente cualquier conducta indebida en relación con sus vínculos con Epstein.
La policía de Thames Valley ya había indicado que evaluaba denuncias adicionales, entre ellas la acusación de que una mujer habría sido trasladada al Reino Unido por Epstein para mantener un encuentro sexual con Andrés.
Ahora, tras una “evaluación exhaustiva”, como explicó el subjefe de policía Oliver Wright, se abrió formalmente una investigación por presunta mala conducta.
“Es importante que protejamos la integridad y la objetividad de nuestra investigación mientras trabajamos con nuestros socios para investigar este presunto delito. Entendemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos información actualizada oportunamente”, declaró Wright.
Andrés Mountbatten-Windsor asumió el rol de enviado comercial en 2001, pero renunció una década después, en medio de críticas por su relación con Epstein. En ese momento afirmó que su puesto “ya no es necesario para el trabajo que realizo hoy y, más importante aún, en el futuro”. El año pasado perdió oficialmente sus títulos reales.
El caso cobra mayor relevancia tras la reciente desclasificación de más de tres millones de archivos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el caso Epstein. Entre los documentos divulgados figuran correos electrónicos que involucran al expríncipe.
Uno de ellos, fechado en 2010, muestra que Epstein solicitó detalles sobre un viaje oficial a Asia. En respuesta, Mountbatten-Windsor envió un itinerario que incluía destinos como Vietnam, Singapur y Hong Kong.
Posteriormente, tras concluir la gira, reenvió a Epstein “informes de visitas” que originalmente le había remitido su entonces asesor especial, Amit Patel. Según reportó CNN, ese desplazamiento aparece en un informe financiero publicado por la familia real.
Otro correo de diciembre de 2010 revela que el expríncipe remitió a Epstein lo que describió como un “informe confidencial” sobre oportunidades de inversión vinculadas a la reconstrucción de la provincia de Helmand, en Afganistán, donde operaban tropas británicas.
En el mensaje, Andrés expresó que estaría “muy interesado” en recibir comentarios o ideas sobre a quién más podría mostrar el documento para atraer interés.
Un intercambio adicional, fechado en diciembre de 2009, señala que el expríncipe comentó a Epstein haber pasado un fin de semana en París con una familia estadounidense de banqueros interesada en expandirse en Medio Oriente. Epstein respondió preguntando en qué país de esa región tenía mayor influencia.
Aunque un documento de condiciones de nombramiento publicado por el Parlamento británico en 2023 establece que los enviados comerciales no son funcionarios públicos, sí tienen un deber de confidencialidad respecto a la información recibida. La mala conducta en el ejercicio de un cargo público puede acarrear, según el Crown Prosecution Service, una pena máxima de cadena perpetua.
Ante este panorama y, como era de esperar, la reacción en la familia real llegó pronto. El rey Carlos III manifestó que recibió la noticia del arresto de su hermano menor con “profunda preocupación” y subrayó que “la ley debe seguir su curso”.
Por su parte, el príncipe William y Catherine, princesa de Gales, apoyaron la declaración del monarca, según pudo establecer CNN. A comienzos de mes, un portavoz del Palacio de Kensington había indicado que ambos estaban “profundamente preocupados” por las revelaciones continuas derivadas de los documentos vinculados a Epstein.
Mientras Mountbatten-Windsor permanece bajo custodia, la investigación sigue en marcha en medio de un intenso escrutinio público y mediático. Las autoridades han señalado que ofrecerán actualizaciones conforme avance el proceso.