La representante a la Cámara por Bogotá, María Fernanda Carrascal, alertó sobre la situación de colombianos en Polonia, tras conocerse denuncias sobre presunta explotación laboral que, según indicó, podrían constituir casos de trata de personas.
A través de su cuenta en la red social X, la congresista aseguró que los hechos reportados van más allá de irregularidades laborales y advirtió sobre posibles vulneraciones graves a los derechos humanos.
“No estamos hablando de ‘irregularidades laborales’. Estamos hablando de trata de personas, de colombianos y colombianas engañados, despojados de sus documentos, encerrados y sometidos a condiciones que rozan la esclavitud moderna. Esto es un delito internacional y debe ser tratado como tal”, señaló.
Las denuncias conocidas indican que migrantes colombianos habrían sido contactados mediante ofertas laborales difundidas en redes sociales y, tras llegar a Polonia, enfrentarían condiciones precarias.
Llamado a Cancillería y Fiscalía
Carrascal también expresó preocupación por posibles fallas en la atención institucional a las víctimas, particularmente en la respuesta de la Embajada de Colombia en Polonia.
“Estas situaciones deben esclarecerse con urgencia y corregirse de inmediato”, afirmó. “No podemos seguir permitiendo que dinámicas del norte global conviertan a nuestros ciudadanos en mano de obra desechable, aprovechándose de la necesidad, la desigualdad y la falta de oportunidades”, agregó.
En ese sentido, hizo un llamado a la Cancillería de Colombia y a la Fiscalía General de la Nación para que activen mecanismos diplomáticos y judiciales frente a estas denuncias.
“La trata de personas es un delito. La dignidad de los colombianos no se negocia. No se vende. No se explota”, agregó.
Antecedentes de redes de explotación en Polonia
Las alertas se conocen semanas después de que autoridades en Polonia desmantelaran una red internacional dedicada a la trata de personas y al lavado de dinero, que explotaba a ciudadanos latinoamericanos.
De acuerdo con los reportes oficiales, el grupo reclutaba a migrantes, en su mayoría colombianos, mediante falsas ofertas de empleo y, una vez en territorio europeo, los obligaba a trabajar bajo amenazas y condiciones abusivas.
En operativos realizados por la Guardia de Fronteras y autoridades fiscales, fueron capturadas ocho personas y se incautaron bienes y dinero por más de 3,6 millones de zlotys (880.000 euros), además de bloquear cuentas bancarias con recursos cercanos a los 3,8 millones de zlotys (900.000 euros).
Las investigaciones señalan que la red habría reclutado a más de 2.000 extranjeros, de los cuales al menos 50 han sido identificados como posibles víctimas de trata. El caso continúa en investigación y no se descartan nuevas capturas.