La posibilidad de que padres indocumentados o con residencia temporal puedan darle a sus hijos nacidos en Estado Unidos la ciudadanía de ese país está en juego, debido a una solicitud del presidente Donald Trump, que la Corte Suprema está analizando.

El alto tribunal deberá escuchar este miércoles 1 de abril cuáles son las razones y argumentos del Gobierno Trump para querer cambiar o eliminar la ciudadanía por nacimiento, así como las objeciones de los abogados que representarán a quienes han demandado esa medida.

Como es conocido, la nacionalidad estadounidense es automática solo por el hecho de haber nacido en ese país, sin que el estatus migratorio de los padres sea una barrera para acceder a la misma, aunque hay algunas excepciones para hijos de diplomáticos, entre otros cargos.

Donald Trump será el primer presidente en tener la firma en los billetes de dólar mientras está en el mando. | Foto: El País

Sin embargo, para el presidente Trump, dar una ciudadanía por nacimiento es como si el mismo Estado estuviera incentivando la inmigración ilegal.

De hecho, el mandatario estadounidense se refirió a esto en su cuenta de Truth Social, explicando que hay “personas ricas de China y del resto del mundo que quieren que sus hijos, y cientos de miles más, POR DINERO, se conviertan ridículamente en ciudadanos de los Estados Unidos de América”.

Aclarando que esta medida se había dado en un principio “sobre los bebés de esclavos”.

En su opinión, “el mundo se está enriqueciendo vendiendo ciudadanías de nuestro país”, gracias a “jueces tontos” que “no harán un gran país” con un sistema judicial del que otros países “se ríen de lo estúpido que se ha vuelto”.

Tensión entre Estados Unidos e Irán se mantiene mientras surge propuesta de acuerdo. | Foto: @WhiteHouse

En caso de que la Corte Suprema tome una decisión que favorezca los intereses de Trump, se pondría en marcha el desconocimiento de la regla que tiene su origen en 1898, cuando se falló a favor de un joven hijo de inmigrantes, que elevó al alto tribunal ese recurso, luego de que se le prohibiera ingresar al país tras un viaje.

Ese fallo se sustentó en la Décimo Cuarta enmienda, que establece que “todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos y del estado en el que residen”.

Posteriormente, la enmienda generada por el fallo otorgado al joven, fue redactada originalmente luego de que finalizara la Guerra Civil, como una forma de garantizar el derecho a la ciudadanía de miles de hijos de esclavos que habían ganado su libertad tras el conflicto.