Una pitón reticulada hembra descubierta en la región de Maros, en la isla de Sulawesi, Indonesia, fue reconocida oficialmente por Guinness World Records (GWR) como la serpiente salvaje más larga del mundo documentada hasta ahora.
El ejemplar, identificado como Malayopython reticulatus, alcanzó una longitud verificada de 7,22 metros, según una medición realizada el pasado 18 de enero.
De acuerdo con la organización, la medición se realizó desde la cabeza hasta la punta de la cola utilizando una cinta de agrimensura.
Para dimensionar su tamaño, GWR explicó que la serpiente equivale aproximadamente al ancho total de una portería reglamentaria de la FIFA o a más de seis carritos de supermercado alineados.
Aunque la pitón no fue sometida a anestesia, una práctica que solo se recomienda por razones médicas o de seguridad, Guinness indicó que, en condiciones de relajación total del cuerpo, su longitud real podría ser al menos un 10 % mayor. Esto situaría su tamaño potencial cerca de los 7,9 metros, aunque esta estimación no fue puesta a prueba.
Evaluación, rescate y cuidado
El ejemplar fue evaluado por el guía y rescatista de vida silvestre Diaz Nugraha, de Kalimantan (Borneo), junto con el explorador y fotógrafo de naturaleza Radu Frentiu, residente en Bali. Ambos viajaron a Sulawesi tras conocer reportes sobre la existencia de una serpiente de dimensiones excepcionales, con el objetivo de documentarla adecuadamente y asegurar su protección.
La pitón quedó bajo el cuidado del conservacionista local Budi Purwanto, quien intervino en diciembre de 2025 para evitar que el animal fuera sacrificado.
Actualmente, la serpiente permanece en un recinto amplio dentro de una propiedad en el condado de Maros, donde Purwanto mantiene otras serpientes rescatadas, en lo que se ha convertido en una suerte de santuario.
Fue bautizada como ‘Ibu Baron’, que en español significa La Baronesa.
Peso y características
Además de su longitud, Ibu Baron fue pesada utilizando básculas comúnmente empleadas para sacos de arroz. El registro fue de 96,5 kilogramos, un peso comparable al de un panda adulto gigante.
Según los evaluadores, la pitón no había comido recientemente, por lo que su peso podría superar los 100 kilogramos luego de alimentarse.
Un récord con respaldo científico
Las pitones reticuladas son consideradas, en promedio, las serpientes más largas del mundo, con tamaños habituales que oscilan entre los tres y seis metros. Sin embargo, el registro científico previo de mayor longitud correspondía a una hembra de 6,95 metros documentada en 1999 en Kalimantan Oriental, Borneo, y publicada en 2005 en el Raffles Bulletin of Zoology.
Guinness World Records subrayó que, aunque existen relatos históricos de serpientes aún más largas, la mayoría carece de evidencia verificable.
“Las apariciones de estas serpientes gigantes están aumentando porque sus hábitats se están reduciendo y la disponibilidad de su alimento natural (como cerdos salvajes y ganado anoa) está disminuyendo probablemente como resultado de la caza furtiva, lo que significa que las pitones están entrando en contacto con las personas con más frecuencia que en el pasado”, señaló Nugraha a GWR.
Aunque las pitones no son venenosas, su gran tamaño y fuerza las convierte en un riesgo potencial para animales domésticos y, en casos excepcionales, para seres humanos. Esta percepción ha llevado históricamente a que muchos ejemplares sean exterminados al ser encontrados.
“Esperamos que las pitones y otras serpientes gigantes dejen de ser vistas como alimañas, y se conviertan en un símbolo de las islas y animales esenciales para el ecosistema. Pueden ser un tesoro local de la fauna silvestre que impulse el turismo, fomentando los cada vez más populares safaris herpetológicos. Todo esto podría generar ingresos para la población local, crear conciencia, contribuir a la conservación y fomentar el orgullo local”, afirmó Frentiu.