Tres miembros de una familia, padres e hijo, fueron asesinados en el municipio de Lérida, al norte del departamento de Tolima. Según testimonios de vecinos del barrio Resurgir, donde vivían las víctimas, durante la noche del viernes, a las 10:42 p. m., cuando la mayoría estaban durmiendo y otros viendo televisión en el sector, se escucharon disparos.

Desconocidos habrían ingresado a una vivienda, mientras los habitantes estaban durmiendo, y allí los asesinaron. Según las autoridades, se trata de Jhon Jairo Acosta, de 35 años de edad, su esposa Marta Zúñiga y el hijo de ambos, Andrés Felipe Acosta, de 19 años.

La familia vivía en un barrio donde operan bandas criminales. | Foto: Tomada de redes sociales

Un familiar que vivía cerca acudió al lugar después de escuchar los disparos y, al parecer, encontró a las víctimas sin vida en sus respectivas habitaciones. Algunos medios mencionan que dos menores de edad habrían sobrevivido a la masacre, pero esto no ha sido confirmado por las autoridades.

El coronel de la Policía, John Anderson Vargas Izao, confirmó que “desde el primer momento que se conoció este hecho, la Policía activó de manera inmediata todas sus capacidades institucionales; se desplegó un equipo especializado de investigadores, quienes trabajan para esclarecer este crimen”.

Entretanto, los cuerpos fueron levantados por el CTI y llevados a Medicina Legal para una inspección técnico-forense.

Por su parte, una fuente consultada por El Tiempo aseguró que los hechos ocurrieron en un sector reconocido por su peligrosidad y por albergar expendios de estupefacientes. Debido a esto, dos bandas criminales manejan las operaciones de microtráfico.

La fuente dijo al medio citado que el múltiple asesinato podría deberse a “vendettas, ajuste de cuentas por temas de microtráfico”, puesto que “quienes murieron se dedicaban a oficios varios, pero en algunos momentos al expendio de estupefacientes”, aseguró.

Las autoridades adelantan una investigación sobre esta nueva masacre. | Foto:

La Policía también confirmó que en Lérida hay dos organizaciones criminales que se disputan el dominio territorial, pero aclaró que los móviles de la masacre, así como la identidad de las víctimas y su relación con el microtráfico, son materia de investigación; hay algunas hipótesis, pero nada pueden confirmar por el momento.

Esta no es la primera masacre del año en Colombia; el pasado 18 de enero, cuatro personas fueron asesinadas en zona rural del municipio de Padilla, norte del Cauca, en el sector conocido como El Chamizo, donde sujetos armados llegaron disparando y luego entraron a algunas viviendas para buscar a sus víctimas.

Mientras que el 12 de enero, se registró el asesinato de tres jóvenes en el municipio de Guachené, Cauca. Al parecer, se debió a enfrentamientos entre bandas criminales y las llamadas fronteras invisibles.