Una reunión familiar terminó en tragedia la tarde del 14 de febrero en el municipio de Mongua, Boyacá, luego de que en una vivienda ubicada en la vereda Mata de Zarza, una joven de 21 años fuera capturada como presunta responsable de la muerte de su esposo.
La víctima fue identificada como Pablo Andrés Güezguán Joya, de aproximadamente 22 años, quien trabajaba en las minas de carbón, actividad económica fundamental en esta localidad. Su esposa, Ibeth González, también de 21 años, fue conducida al comando de la Policía del municipio y posteriormente será trasladada a Sogamoso como principal sospechosa del homicidio.
De acuerdo con la información conocida, los hechos ocurrieron hacia las 5:00 de la tarde, en medio de un encuentro familiar que, de un momento a otro, se tornó violento. Entre gritos y desesperación, algunos de los asistentes intentaron auxiliar al joven, mientras otros retuvieron a la mujer hasta la llegada de las autoridades.
Al lugar acudieron unidades de la Policía y ambulancias para atender la emergencia. Según confirmaron las autoridades, el joven presentaba una herida profunda en el pecho cuando era trasladado al centro de salud. La lesión, al parecer a la altura del corazón, resultó mortal, ya que Güezguán Joya llegó sin signos vitales al centro asistencial.
La escena generó impacto entre los habitantes de Mongua, quienes presenciaron cómo, a la vez que el joven era evacuado en una ambulancia, su esposa, esposada, era ingresada a una patrulla policial con rumbo a la estación local.
Según han manifestado algunos familiares, la pareja se había casado hacía cerca de un año en la iglesia de la localidad vecina de Monguí, donde se juraron amor eterno en una ceremonia religiosa. Amigos cercanos han señalado que incluso los jóvenes estaban construyendo su proyecto de vida y entre sus principales planes contemplaban la posibilidad de tener su primer hijo.
Hasta el momento, ni familiares ni autoridades han entregado mayores detalles sobre las circunstancias que desencadenaron el hecho. El cuerpo del joven permanece a la espera de los actos urgentes que adelantará la Sijín, como parte del proceso investigativo.
Por su parte, Ibeth González fue capturada como presunta responsable del delito de homicidio y será la justicia la que determine su situación legal.
Asimismo, la vivienda donde ocurrió el hecho fue acordonada e intervenida por las autoridades, que adelantaron labores de inspección y recolección de material probatorio como parte de los actos urgentes.
Se espera que en las próximas horas los avances investigativos permitan esclarecer lo sucedido y reconstruir una versión clara de los hechos que determine qué situación desencadenó el asesinato.