Zenaida Vargas Pava es el nombre de la segunda mujer que aparece en el expediente de la Fiscalía General de la Nación por el caso de las dos menores de edad que fueron envenenadas al consumir unas frambuesas en Bogotá. Ella es la segunda sospechosa luego de Zulma Guzmán Castro, la señalada autora intelectual que está a la espera de su extradición desde Londres.

Según el ente acusador, Vargas Pava habría hecho la coordinación de la entrega de la fruta y la asignación del domiciliario que lo entregó.

En ese sentido, Noticias RCN destapó unos chats entre Zenaida y el repartidor en el que hablan tanto en el momento de la entrega de las frambuesas como en el reclamo por el pago del servicio realizado.

El primer intercambio de mensajes ocurrió a las 7:13 p. m. del 3 de abril del 2025 en el momento en que el domiciliario da a conocer que ya había hecho entrega del pedido.

Zulma Guzmán se encuentra detenida en Londrés a la espera de su extradicción a Colombia. | Foto: Noticias Caracol

“Buenas noches, acabé de hacer la entrega", confirmó el domiciliario. A lo que la mujer respondió: “De aquí a mañana le pago. Estoy viendo cómo. Mil gracias y disculpe“.

Siendo ya el 4 de abril a las 10:24 a.m., se reanudó la conversación por parte del repartidor para insistirle a la mujer de que le consignara el dinero pendiente.

“Buenos días, mi señora. Sigo esperando el pago por el domicilio”, insistió el repartidor. Vargas dijo: “Hola, sí señor. No se preocupe que hoy lo hacemos. Esté tranquilo, que se lo prometí. Si algo, yo la hago”.

Estos son los chats entre Zenaida Vargas Pava y el domiciliario. | Foto: El País

La Fiscalía en su material probatorio analiza estos chats que serían claves en el proceso, pues se evidenciaría la entrega del producto y el posterior contacto que mantuvieron las dos partes.

Y es que el domiciliario recientemente atendió un interrogatorio por parte de los investigadores del ente acusador. Este aseguró que el pedido estaba a nombre Jeisson Rosas, un supuesto asesor espiritual y alguien con estrechos vínculos con Zulma Guzmán.

Asimismo, en su testimonio destacó que no identificó sospechas en el envío, debido a que era una bolsa sellada y una plataforma digital de mensajería se utilizó para pedir el servicio.

Aunque en un principio el repartidor dijo que reportó la entrega como cancelada en la aplicación tras haberse retirado de la casa, unos metros más adelante, cuando iba movilizándose en su motocicleta, recibió en su celular una llamada de Zenaida Vargas pidiéndole que regresara y completara la entrega porque era un regalo para las menores fallecidas.