Poco a poco se conoce más información sobre las víctimas de la masacre registrada en la vereda La Meseta, ubicada a aproximadamente una hora de la zona urbana de Popayán, capital del departamento del Cauca.
Gracias a la información aportada por algunos familiares en las redes sociales, se confirmó la identidad de tres de los seis ciudadanos que fueron asesinados con arma de fuego mientras permanecían al interior de una vivienda en ese sector.
Se trata de Óscar Adolfo Giraldo Muñoz, Brayan Ortega Murillo y Jhony Fernando Arbeláez Muñoz, quienes ahora son velados en los barrios San Ignacio y Bello Horizonte, en el norte de la llamada Ciudad Blanca. De acuerdo con sus allegados, sus exequias se realizarán este domingo 12 de abril en el cementerio Jardines de Paz.
“Ellos, para mí, eran comerciantes”, expresó brevemente una joven que compartió en redes sociales las fotografías de las víctimas de esta violenta incursión armada, ocurrida en la mañana del jueves 9 de abril, cuando un grupo de hombres armados llegó a la vereda en camionetas de alta gama para acabar con sus vidas.
Según versiones de la comunidad, los atacantes ingresaron a la vivienda y dispararon contra las personas que se encontraban en su interior. La casa está ubicada a un costado de la vía que comunica la vereda con los sectores urbanos de Julumito y Lomas de Granada. Para los habitantes, el inmueble permanecía deshabitado.
Sin embargo, ese día los residentes del sector se alarmaron al escuchar varias detonaciones. Horas después, oyeron los gritos de personas que llegaron al lugar. Posteriormente, se confirmó la tragedia: cinco cuerpos yacían dentro de la vivienda y uno más en la entrada del predio.
Más tarde, al sitio arribaron integrantes de la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y la Alcaldía, quienes atendieron la situación y facilitaron el traslado de los cuerpos a Medicina Legal, tras una diligencia judicial rápida y preliminar, con el apoyo de líderes comunitarios.
Con el paso de las horas y gracias a la información de los familiares, se estableció que Jhony Fernando Arbeláez Muñoz tenía 35 años, mientras que Óscar Adolfo Giraldo Muñoz y Brayan Ortega Murillo tenían 33 y 40 años, respectivamente.
Aunque este hecho sigue generando conmoción en la ciudad, hasta el momento las autoridades no han entregado nuevos pronunciamientos sobre lo ocurrido en esta vereda, ubicada en una zona donde, según sus habitantes, no hay presencia permanente de la Fuerza Pública ni de organismos de investigación como la Fiscalía o la Sijín, debido al control militar ejercido por un actor armado ilegal ampliamente conocido en la zona.