Un momento de profundo dolor marcó la audiencia de reconocimiento de verdad adelantada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Yopal, Casanare, cuando una madre se levantó para enfrentar al coronel en retiro Germán Alberto León Durán, quien aceptó su responsabilidad en crímenes conocidos como falsos positivos.
Se trata de María Dolores Sánchez, madre de Giovanny Arias Sánchez, una de las víctimas asesinadas en 2006 y cuyo cuerpo fue entregado a su familia apenas en diciembre de 2025, tras casi dos décadas de búsqueda.
“Me duele en el alma, me duele. Usted, señor, no sabe el daño que nos ha hecho, por lo menos a mí. A mí me quitó un ser que yo amaba. Señor, no sabe cuánto lo odio por eso, porque me ha quitado parte de mi vida, parte de mi alma”, dijo al exmilitar con la voz entrecortada.
“Y perdónenme, porque usted no sabe cómo es que le arranquen a uno un hijo en esas condiciones… un hijo que era bueno, un hijo que era trabajador, un hijo que me amaba”, expresó.
En medio de su testimonio, también cuestionó al compareciente por las razones del crimen: “¿Por qué, señor? ¿Por qué tuvo que mandar a matármelo? Hoy le digo con todo mi corazón, mi alma sangra de dolor, porque me ha quitado un ser de mi corazón, un ser que yo tuve en mi vientre. Usted debe tener madre, ¿cómo no pensó en estas madres?“.
Reconocimiento tardío de responsabilidad
La audiencia hace parte del proceso de reconocimiento tardío en el que el coronel (r) Germán León Durán aceptó su responsabilidad en el asesinato de al menos 30 personas cuando comandaba el Batallón de Infantería No. 44 ‘Ramón Nonato Pérez’ (Birno), adscrito a la Brigada XVI que operó en la región.
De acuerdo con la JEP, las víctimas eran en su mayoría campesinos, trabajadores informales y personas en condición de vulnerabilidad que no participaban en las hostilidades.
Durante años, estos crímenes fueron presentados falsamente como bajas en combate, en lo que la jurisdicción ha identificado como un patrón macrocriminal dentro del Caso 03, que investiga ejecuciones extrajudiciales en el país.
Aunque inicialmente negó su responsabilidad, el exoficial decidió reconocerla de manera voluntaria antes de que avanzara un proceso adversarial en su contra.
En la diligencia participaron 71 víctimas, entre familiares y una sobreviviente, quienes han buscado durante años verdad.
El magistrado Gustavo Alfonso Salazar Arbeláez explicó que este tipo de audiencias no tienen un carácter adversarial, sino que buscan “la resolución de los conflictos y propender por el restablecimiento de los derechos de las víctimas”.
“Es inevitable que aquí surjan y afloren las emociones”, señaló al retomar la sesión.