La tranquilidad de la zona céntrica de Medellín se vio interrumpida este miércoles 1 de abril por un hecho de sangre ocurrido al interior de un hotel. Lo que inició como una fuerte discusión entre dos hombres escaló rápidamente a una agresión física que cobró la vida de un ciudadano de 33 años, en un caso que las autoridades han catalogado preliminarmente como un hecho de intolerancia.

De acuerdo con el reporte oficial de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el incidente se registró en horas de la mañana cuando empleados y huéspedes del establecimiento alertaron sobre gritos y ruidos de forcejeo provenientes de una de las habitaciones.

Con este crimen, el departamento de Antioquia suma un nuevo caso de homicidio. | Foto: Sebastián Morillo

Al llegar al lugar, los uniformados hallaron el cuerpo sin vida del joven Andrés Alejandro Amaris Arrieta, de 33 años, quien presentaba heridas mortales presuntamente, con un arma blanca tras dispararle en el pecho dentro de la habitación del establecimiento que se encuentra ubicado en la carrera 45 con número 47, en el centro de Medellín.

En el mismo sitio fue interceptado un hombre de 63 años, señalado como el responsable del ataque, quien al percatarse de la presencia de las autoridades se encerró en su habitación para evitar ser capturado.

Y posteriormente, la Policía escuchó un nuevo disparo; inmediatamente ingresaron al cuarto, se encontraron con el atacante aún con vida y con una herida de arma de fuego en el mentón que se habría propinado él mismo.

Hipótesis del crimen

Las unidades de investigación criminal de la Fiscalía General de la Nación se desplazaron al hotel para realizar el levantamiento del cadáver y la recolección de material probatorio. Aunque las causas exactas que originaron la disputa son materia de investigación, las primeras indagaciones sugieren que los dos hombres sostenían una relación de conocimiento previo por residir en el mismo sector y que el detonante fue un reclamo personal que salió de control.

El homicidio fue registrado por las autoridades como un grave hecho de intolerancia, derivado de un altercado personal que terminó con la vida de un ciudadano. | Foto: El País

Este homicidio eleva las alarmas sobre los índices de violencia interpersonal en la capital antioqueña, especialmente en establecimientos de comercio y hospedaje. La administración municipal ha reiterado el llamado a la resolución pacífica de conflictos para evitar que discusiones cotidianas terminen en desenlaces fatales.

El adulto mayor de 63 años fue trasladado a una Unidad de Reacción Inmediata (URI) donde quedó a disposición de la autoridad competente. Se espera que en las próximas horas sea presentado ante un juez de control de garantías para la legalización de su captura y la imputación de cargos por el delito de homicidio.

Por su parte, el cuerpo del joven fue remitido a la sede de Medicina Legal para las labores forenses de rigor antes de ser entregado a sus familiares.