El caso de María Camila Díaz Grajales, una joven colombiana de 25 años oriunda de Medellín, continúa generando preocupación a más de un año de su desaparición en México. Desde febrero de 2025, su paradero es desconocido y su familia insiste en que podría estar con vida, aunque privada de la libertad.
De acuerdo con el testimonio de su hermana, Cristina Grajales, el viaje de María Camila comenzó a gestarse en diciembre de 2024, cuando le informó a su familia que viajaría a México por una oportunidad laboral en marketing para impulsar una marca de licor. Sin embargo, la versión cambió posteriormente, indicando que trabajaría en un restaurante donde recibiría ingresos en dólares por propinas.
“Desde el primer momento en que Camila me anunció que viajaba a Ciudad de México, le advertí que era trata de personas. Ella igual decidió irse, decidió viajar”, relató Cristina en entrevista con Noticias Caracol. La joven llegó a territorio mexicano el 7 de diciembre de ese año.
Según la familia, una vez en México, su comportamiento cambió. Durante varias semanas mantuvo contacto mediante videollamadas, pero estas se realizaban en ángulos cerrados y con información limitada, lo que aumentó las sospechas. “No nos permitía saber mucho de ella”, señaló su hermana.
Ante la preocupación, Cristina viajó a México en febrero de 2025 para intentar encontrarla. Fue en ese momento cuando se perdió el rastro de María Camila. Desde entonces, dos líneas de investigación han sido abiertas por autoridades mexicanas: una por desaparición y otra por posible trata de personas. No obstante, hasta el momento no se reportan capturas directamente vinculadas al caso en ese país.
Recientemente fue detenido un hombre conocido como alias Édgar, quien sería, según las autoridades colombianas, la persona que contactó a la joven y la habría engañado con una falsa oferta laboral.
Las investigaciones también indican que María Camila habría sido obligada a ingresar a una red de explotación sexual operada por organizaciones transnacionales. De acuerdo con su familia, la negativa de María Camila a permanecer en estas condiciones habría desencadenado amenazas y posibles extorsiones.
La última pista confirmada data del 26 de febrero de 2025, cuando una cámara de seguridad registró a la joven tomando un vehículo de plataforma desde su residencia hacia el Hotel Radisson, en Ciudad de México, donde presuntamente cumpliría un servicio. El novio de María Camila llamó posteriormente a Cristina para decirle que no había hablado con ella desde hacía dos días.