Durante esta semana, un megalaboratorio para la producción de clorhidrato de cocaína, con capacidad de generar hasta dos toneladas mensuales, fue localizado y destruido por el Ejército Nacional en zona rural del sur de Nariño, muy cerca de la frontera con Ecuador.
De acuerdo con el reporte, la operación se desarrolló en la vereda Llano Grande, jurisdicción del municipio de Cumbal, como parte de acciones militares orientadas a debilitar las estructuras dedicadas al narcotráfico en el corredor fronterizo.
En el procedimiento participaron tropas del Grupo de Caballería Mediano No. 3, unidad adscrita a la Vigésima Tercera Brigada del Ejército Nacional, que lograron ubicar y destruir la infraestructura clandestina.
Estas instalaciones estaban divididas en cuatro áreas independientes, estratégicamente separadas y camufladas entre grandes árboles, lo que permitía desarrollar distintas etapas del proceso de producción sin ser detectados. Asimismo, fueron halladas sustancias en diferentes fases de transformación para la producción de este alcaloide.
Durante la intervención, los soldados incautaron 450 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 20 kilogramos adicionales del alcaloide sólido ocultos en zonas boscosas, así como 950 galones de cocaína en suspensión.
Además, encontraron más de 2.000 galones de insumos líquidos, 200 kilogramos de insumos sólidos, herramientas y equipos utilizados para la elaboración de la droga.
Respecto al hallazgo, el comandante de la Vigésima Tercera Brigada, general Juan José Guzmán Ramírez, indicó que este megalaboratorio pertenecería al grupo armado organizado ‘Comuneros del Sur’, compañía ‘José Luis Cabrera Ruales’, grupo armado que realiza operaciones ilegales en esa región.
Cabe destacar que en medio del operativo fue capturado un integrante de la estructura ‘Comuneros del Sur’, “quien se encontraba en inmediaciones del mega laboratorio, el cual fue puesto a disposición de las autoridades competentes para su judicialización”, reveló el uniformado.
El hombre quedó a disposición de las autoridades, quienes adelantarán el respectivo proceso judicial.
Con la destrucción del complejo, las economías ilícitas fueron golpeadas con pérdidas superiores a los 6.700 millones de pesos, irrumpiendo de manera significativa la cadena de producción y distribución de cocaína en el suroccidente colombiano.
“Esta operación militar contribuye a debilitar las economías ilícitas de los grupos armados organizados que delinquen en la región y fortalece las acciones orientadas a la protección de las comunidades del sur del país”, añadieron las Fuerzas Militares.
Finalmente, el Ejército reiteró que continuará adelantando operaciones sostenidas en el suroccidente colombiano, con el objetivo de neutralizar el accionar de las estructuras criminales que operan en esta región estratégica del país.