Una operación conjunta entre el Ejército y la Policía permitió frustrar lo que sería una presunta acción armada atribuida a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, ELN, en el corregimiento de La Gabarra, municipio de Tibú, Norte de Santander, una de las zonas más golpeadas por la violencia, la región del Catatumbo.
La intervención fue adelantada por soldados del Batallón de Operaciones Terrestres No. 9, adscrito a la Fuerza de Tarea Vulcano, quienes, con base en información de inteligencia militar, desarrollaron una operación ofensiva que culminó con la captura en flagrancia de un ciudadano de nacionalidad extranjera señalado de portar material de guerra y explosivos de fabricación artesanal.
De acuerdo con el reporte oficial, el procedimiento se llevó a cabo al interior de un establecimiento comercial ubicado en el casco urbano de La Gabarra. Durante la verificación, los uniformados hallaron dos artefactos explosivos improvisados, una pistola calibre 9 milímetros con su respectivo proveedor, 16 cartuchos para la misma arma y un teléfono celular que ahora hace parte del material probatorio dentro de la investigación que ahora adelanta la Fiscalía.
El capturado deberá responder, inicialmente, por el presunto delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, mientras la Fiscalía avanza en las investigaciones para establecer si tiene vínculos con estructuras armadas ilegales que delinquen en el Catatumbo.
Las primeras valoraciones realizadas por personal especializado en explosivos revelaron que los artefactos incautados presentaban un sistema de fabricación artesanal diseñado para aumentar su capacidad destructiva.
Según el análisis técnico de los funcionarios de la Sijín, los explosivos contenían un sistema de fragmentación que habría permitido dispersar esquirlas tras la detonación, incrementando significativamente el radio de afectación y el potencial letal de la carga explosiva.
Las autoridades señalaron que este tipo de artefactos son utilizados con frecuencia por grupos armados organizados para ejecutar atentados contra la Fuerza Pública o generar afectaciones a la población civil.
La información recopilada por los organismos de inteligencia indica que el presunto objetivo del ataque sería el personal militar y policial que mantiene operaciones permanentes de seguridad y control en el casco urbano de La Gabarra.
La Gabarra hace parte del municipio de Tibú, considerado uno de los principales epicentros del conflicto armado en Colombia debido a la presencia histórica de grupos ilegales como el ELN, las disidencias de las antiguas Farc y otras organizaciones dedicadas al narcotráfico.
En esta región convergen extensos cultivos ilícitos, laboratorios para el procesamiento de cocaína y corredores estratégicos utilizados para el tráfico de drogas hacia la frontera con Venezuela, situación que ha convertido al Catatumbo en escenario de permanentes enfrentamientos entre estructuras criminales.
Durante los últimos meses, las autoridades reportaron un incremento de acciones violentas en la zona, entre ellas ataques con explosivos, hostigamientos contra estaciones de Policía y bases militares, instalación de campos minados, secuestros, homicidios selectivos y amenazas contra líderes sociales y comunidades campesinas.
Por eso los miembros de la fuerza pública ha intensificado las operaciones para debilitar las capacidades logísticas y militares de los grupos armados ilegales que mantienen presencia en esta región del país.
Tras la captura del presunto implicado, tanto los explosivos como el arma de fuego y demás elementos incautados fueron puestos a disposición de la autoridad competente para el respectivo proceso de judicialización.
Entretanto, la Fuerza de Tarea Vulcano informó que mantendrá las operaciones militares y de inteligencia en diferentes puntos del Catatumbo con el propósito de prevenir nuevas acciones terroristas, proteger a la población civil y garantizar la seguridad de los habitantes de Norte de Santander.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad sospechosa o información relacionada con grupos armados organizados a través de la línea gratuita 107, recordando que la colaboración de la comunidad resulta fundamental para anticipar posibles atentados y fortalecer las acciones de seguridad en una de las regiones más complejas del país.
Finalmente, el Ejército y la Policía destacaron que este resultado operacional representa un importante golpe contra las capacidades delictivas del ELN y reafirmó su compromiso de continuar desarrollando operaciones coordinadas con la Policía Nacional para neutralizar amenazas contra la Fuerza Pública y la población civil, en medio de un panorama de alta conflictividad que persiste en el Catatumbo.