La escalada del conflicto armado en el norte del Cauca volvió a golpear a la población civil. En la tarde de este sábado 16 de mayo de 2026, un dron cargado con explosivos cayó cerca de una vivienda en la vereda Santa Elena, zona rural del municipio de Corinto, dejando dos personas heridas en medio de intensos enfrentamientos entre tropas del Ejército Nacional y disidentes de las Farc pertenecientes al frente Dagoberto Ramos de las Farc, al mando de alias Iván Mordisco.
De acuerdo con información preliminar que comparten las mismas comunidades, el artefacto sobrevolaba el sector cuando se precipitó cerca de un refugio improvisado donde varios habitantes intentaban protegerse de las ráfagas y explosiones derivadas de los intensos combates, los cuales se extendieron durante gran parte del día. Tras el impacto, las dos personas lesionadas fueron auxiliadas por los mismos pobladores y trasladadas de urgencia al hospital local para recibir atención por parte de los galenos.
La situación de orden público también se agravó durante la mañana con hostigamientos armados contra la estación de Policía de Corinto. Habitantes del casco urbano reportaron a diferentes de comunicación de la región los momentos de tensión y temor debido a las detonaciones y al intercambio de disparos entre uniformados y disidentes, quienes llegaron hasta el área urbana para ejecutar este ataque.
Por eso, organizaciones sociales y líderes comunitarios advirtieron nuevamente sobre el riesgo permanente que enfrenta la población civil de esta parte del país, especialmente en zonas rurales donde los enfrentamientos se desarrollan cerca de viviendas, escuelas y cultivos como fácilmente queda documentado gracias a los vídeos que realizan los mismos pobladores al quedar atrapados en los ametrallamientos.
Este nuevo episodio ocurre en medio de una ofensiva militar sostenida contra la estructura Dagoberto Ramos, una de las principales disidencias que opera en el norte del Cauca al mando de alias Iván Mordisco, uno de los objetivos de alto valor para la fuerza pública colombiana.
En el pasado mes de febrero de 2026, tropas del Ejército abatieron en la vereda San Luis Arriba, jurisdicción de Corinto, a alias Whisky o Alejandro, señalado como el tercer cabecilla de esa organización armada y acusado de coordinar atentados, hostigamientos y rutas del narcotráfico en la región.
Las autoridades también han reportado recientes capturas de integrantes de esta estructura ilegal. Entre ellas figura la detención de alias Pirulo, considerado cabecilla de comisión del grupo armado y señalado de coordinar acciones armadas en municipios como Corinto, Caloto y Santander de Quilichao.
Según inteligencia militar, bajo su mando se habrían ejecutado seguimientos a la Fuerza Pública, uso de drones con fines criminales y preparación de ataques terroristas durante 2025 y 2026.
En marzo de este año, además, las autoridades denunciaron un ataque con explosivos contra uniformados en el casco urbano de Corinto, hecho atribuido también al frente Dagoberto Ramos. En esa ocasión fueron lanzados varios artefactos explosivos contra miembros de la fuerza pública mientras realizaban labores de control territorial.
La región continúa como escenario de fuertes confrontaciones armadas y constantes hostigamientos. Informes recientes de entidades como Indepaz advierten que decenas de familias campesinas e indígenas quedan confinadas por los combates, mientras persiste el temor por el uso de explosivos, drones y ataques indiscriminados en sectores poblados.