Luego de que el concierto del cantante vallenato Nelson Velásquez dentro de la cárcel La Paz de Itagüí desatara un escándalo nacional, se conocieron recientemente los detalles sobre la organización, costos y presuntas irregularidades al interior del centro carcelario que hoy tiene bajo la lupa no solo al artista, sino a varios funcionarios del penal.
Y es que, la realización de una actividad musical el pasado 8 de abril de 2026, no solo generó indignación por haberse llevado a cabo en un centro penitenciario de alta seguridad, sino también por las millonarias cifras que rodearon el evento.
De acuerdo con información revelada por Noticias Caracol, la parranda vallenata habría tenido un costo cercano a los 500 millones de pesos.
De ese monto, aproximadamente 100 millones habrían sido destinados al pago del artista, mientras que el resto se habría invertido en logística. Este dinero habría sido puesto por varios cabecillas de bandas judicializados.
Cabe decir que las imágenes que circularon en redes sociales muestran una escena poco habitual dentro de un penal: tarima, agrupación musical completa, mesas con comida y botellas de alcohol, así como decenas de internos disfrutando del espectáculo.
Estas condiciones llevaron a cuestionar cómo fue posible el ingreso de estos elementos a un establecimiento con estrictos controles de seguridad.
Según denuncias de la concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, el evento habría sido financiado por peligrosos cabecillas de estructuras criminales recluidos en el lugar, quienes estarían vinculados a procesos de paz urbana con el Gobierno nacional.
“La rabia que sienten los cabecillas de Itagüí se debe a que sabemos quiénes son… y se lo dije a la cara al alias Carlos Pesebre. ¿Quieren saber la historia? Vean este video hasta el final. Ni él, ni ‘Douglas’, ni ninguno de ellos me va a intimidar con sus declaraciones llenas de falacias", aseguró la mujer, quien, a través de su cuenta de X, ha ido relatando cómo se dio este encuentro musical y quiénes participaron.
Fue ella quien, a través de sus redes, compartió algunos de los momentos previos al evento. Decenas de personas ingresaron al penal sin ninguna revisión rigurosa por parte de funcionarios del Inpec, qucedieron sus funciones a hombres de civil, quienes se ocuparon de dar ingreso a cerca de 16 vehículos de invitados.
No obstante, ese mismo día, también se permitió el ingreso de una volqueta, que habría llevado material de construcción, según la denuncia de la concejal Carrasquilla, para construir cerca de cinco apartamentos que beneficiarían a los internos del penal. Todo esto, sin ninguna autorización por parte del Inpec, ni del Estado.