La Fiscalía General de la Nación informó este miércoles un nuevo avance en el proceso judicial contra Racifo Jesús Acosta Lizardo, de 45 años de edad y de nacionalidad venezolana, señalado de agredir físicamente a María Quevedo, propietaria de la pastelería Rü Patisserie, ubicada en Usaquén, norte de Bogotá.

“Los hechos ocurrieron la noche del pasado 23 de julio, cuando el procesado habría reclamado el pago anticipado de su salario. Ante la negativa de la mujer, presuntamente la golpeó hasta hacerla caer y luego la llevó a una zona menos visible del establecimiento, donde continuó atacándola y la amenazó”, detalló la Fiscalía.

Ante el caso, la Fiscalía solicitó una orden de captura contra Acosta Lizardo, que fue materializada el 21 de septiembre en vía pública de Bogotá y ahora fue judicializado.

Un fiscal de la Seccional Bogotá le imputó el delito de homicidio en grado de tentativa. No obstante, el ente judicial reveló que el procesado no aceptó el cargo y una juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.

Detalles del caso

A través de un video que circuló en redes sociales, se pudo observar el momento en el que la mujer fue interceptada por el hombre, quien después procedió a derribarla y arrastrarla del cabello en diferentes zonas del lugar, mientras la amenazaba de muerte.

La Fiscalía afirmó que los llamados de auxilio alertaron a personas que se encontraban en los alrededores y acudieron a ayudarla. La víctima fue trasladada a un centro asistencial para recibir atención médica.

María Quevedo, dueña de la pastelería Rü Patisserie, en Usaquén, cuando fue agredida por Jesús Acosta, el empleado que le pegó | Foto: Foto del video de las cámaras de seguridad

Por su parte, la empresaria María Quevedo sufrió heridas de consideración y fue trasladada a la Clínica Reina Sofía, donde recibió una incapacidad médica de 20 días debido a la gravedad de las lesiones que sufrió en medio del ataque.

De acuerdo con la información del proceso, la víctima presentó cerca de 80 lesiones en distintas partes del cuerpo, desprendimiento de parte del cuero cabelludo y una fractura en el rostro.

“Él gritaba en ese momento: ‘Te voy a matar, maldita, te voy a matar”, explicó Quevedo en entrevista con Blu Radio.

El caso tuvo inicialmente una calificación diferente. La primera captura del señalado, realizada la misma noche de la agresión, se produjo por el presunto delito de lesiones personales. Posteriormente, con la incorporación de nuevos elementos materiales probatorios, la Fiscalía modificó la conducta investigada a homicidio en grado de tentativa.