La situación de orden público en el departamento del Cauca sumó un nuevo capítulo de zozobra tras una fuerte explosión registrada en la zona rural del municipio de El Tambo.
De acuerdo con las denuncias preliminares del Ejército Nacional, el estallido ocurrió en una vivienda de la vereda La Hacienda, la cual presuntamente era utilizada por el grupo armado organizado residual (GAO-r) Carlos Patiño.
Las autoridades señalaron que el inmueble servía como centro de acopio y fabricación de artefactos explosivos improvisados, los cuales tendrían como destino final centros poblados de la región.
Información de inteligencia militar y testimonios aportados por la propia comunidad sugieren que, en el momento del incidente, integrantes de esta estructura ilegal se encontraban acondicionando motocicletas con explosivos.
Estos vehículos, según el plan criminal, iban a ser trasladados hasta el corregimiento de El Plateado, en el corazón del Cañón del Micay, para perpetrar atentados contra la Fuerza Pública y los habitantes de la zona. La explosión accidental habría dejado múltiples afectaciones materiales en el caserío y heridas tanto a civiles inocentes como a miembros del grupo armado.
Voceros del Ejército Nacional hicieron una denuncia pública enfatizando la peligrosidad de los métodos utilizados por las facciones al mando de alias Iván Mordisco.
Según el reporte oficial, dentro de la vivienda destruida no solo se preparaban vehículos, sino también artefactos ocultos en elementos de uso cotidiano, como maletines infantiles, con el fin de atacar de manera indiscriminada.
Esta modalidad representa una clara infracción al Derecho Internacional Humanitario, al ignorar los principios de distinción y precaución que rigen en los conflictos.
Las investigaciones señalan que un cabecilla conocido como alias Tornillo sería el encargado de accionar estos dispositivos en caso de un acercamiento de las tropas. Tras el estallido de esta mañana, se pudo evidenciar el daño severo a varias estructuras de la población civil, lo que refleja el riesgo constante al que están expuestos los campesinos del sector.
El Ejército subrayó que el uso de estas viviendas civiles para fines militares convierte a la población en un “escudo humano”, violando sistemáticamente los derechos humanos de las comunidades rurales.
Este evento se enmarca en una violenta ofensiva que ha golpeado al departamento en las últimas semanas.
Las autoridades recordaron que este hecho se suma a la tragedia ocurrida el pasado 25 de abril en la vía Panamericana, donde un atentado con explosivos dejó un saldo lamentable de 14 civiles fallecidos y más de 30 heridos, afectando gravemente la movilidad entre las ciudades de Popayán y Cali.