Luego del siniestro ocurrido el pasado 3 de mayo en el Boulevard Rouse de la ciudad de Popayán, que dejó un saldo de tres personas fallecidas, 51 heridas y al menos cinco en unidades de cuidados intensivos, se conoció una denuncia penal contra el alcalde y otros cinco funcionarios de la administración que advierte presuntas irregularidades en la autorización del evento denominado Monster Truck 2026.
De acuerdo con el documento en poder de esta casa periodística gracias al abogado Fabián Naranjo, el caso, catalogado como un evento de deporte extremo con alta concentración de público, habría sido tramitado bajo una normativa que no correspondía a su naturaleza.
Según la denuncia, el espectáculo fue autorizado como si se tratara de un evento de artes escénicas, amparado en la Ley 1493 de 2011, cuando en realidad correspondía a una actividad automovilística o de entretenimiento extremo, lo que implicaría un régimen de control distinto, es decir, se tenía que adoptar una serie de medidas especiales, aspecto que posiblemente nunca se dio.
En la acción penal se señalan presuntas responsabilidades individuales de varios funcionarios de la administración municipal. Entre ellos, el alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz Bravo, a quien se le atribuye haber permitido la realización del evento sin ejercer un control adecuado sobre sus dependencias, además de omitir acciones de supervisión frente a inconsistencias en la documentación y condiciones de seguridad.
Asimismo, la denuncia menciona al secretario de Gobierno, Reinel Polanía Vargas, quien firmó la resolución que autorizó el evento el 29 de abril de 2026. Según el documento, dicha autorización habría sido expedida con base en una norma inaplicable y sin verificar plenamente los requisitos técnicos y documentales, incluyendo diferencias entre la fecha inicial del evento, 26 de abril, y su realización final, 3 de mayo.
También fueron incluidos en la denuncia funcionarios y contratistas que participaron en la elaboración, revisión y validación del acto administrativo, entre ellos personal técnico y jurídico de la Secretaría de Gobierno, así como el jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres.
En este último caso, se cuestiona la certificación del cumplimiento del plan de contingencia, ya que, según la denuncia, varios de los soportes —como los relacionados con atención prehospitalaria, seguridad privada, bomberos y logística— estaban asociados a una fecha distinta a la del evento realizado, sin que se exigiera su actualización.
Los delitos señalados en la acción penal incluyen prevaricato por acción y por omisión, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal, bajo el argumento de que se habrían validado documentos y procedimientos contrarios a la ley para permitir la realización del evento.
El documento también advierte posibles fallas en aspectos clave como la gestión del riesgo, la seguridad privada, la atención de emergencias y la planificación del evento, lo que habría incidido en la magnitud de la tragedia.
Este caso ha generado preocupación en distintos sectores de la ciudad, no solo por las víctimas que dejó el siniestro, sino por las posibles responsabilidades administrativas y penales derivadas del proceso de autorización.
Se espera que las autoridades competentes avancen en las investigaciones para esclarecer los hechos, determinar responsabilidades y establecer si hubo fallas que pudieron haberse evitado en la organización y control de este tipo de eventos masivos.
Respuesta de las autoridades municipales
Mientras tanto, el secretario de Gobierno de la ciudad de Popayán, Reinel Polanía Vargas, se pronunció frente a los cuestionamientos surgidos tras la tragedia ocurrida en el Boulevard Rose, donde dos niñas y una joven fallecieron. El funcionario expresó que “las noticias que circulan sobre una posible negligencia de la Administración municipal corresponde a “desinformación”.
En una declaración, el director de esa dependencia indicó que desde la Alcaldía se adelantan las acciones necesarias para atender a las víctimas y sus familias, al tiempo que pidió prudencia frente a las versiones que circulan en redes sociales.
“Queremos darle a conocer a la opinión pública y a los diferentes medios de comunicación, en pro de evitar una desinformación, cuáles han sido las actividades que como administración hemos realizado, porque siempre hemos estado al frente de esta situación”, agregó Reinel Polanía Vargas en diferentes espacios de comunicación locales.
El secretario de gobierno explicó además que la Administración municipal ha desplegado un acompañamiento integral a las personas afectadas por el accidente, que dejó tres fallecidos y 38 heridos. Entre las acciones mencionadas se encuentran: apoyo psicosocial a familiares de víctimas y lesionados, acompañamiento en los procesos funerarios de las personas fallecidas y asistencia en hospedaje y alimentación para familiares que no residen en la ciudad
“El municipio no ha escatimado en ningún aporte ni ayuda para los familiares”, afirmó el funcionario al informar que la investigación está en manos de la Fiscalía General de la Nación, entidad que actualmente adelanta actos urgentes frente al caso, el mismo que ahora enluta a toda una ciudad.
“La Fiscalía se encuentra en recolección de elementos materiales probatorios para poder encauzar la investigación. Desde la Administración hemos solicitado celeridad para conocer qué fue lo que ocurrió”, acotó el secretario de gobierno de la capital del Cauca.
Último adiós a las víctimas
Durante este miércoles 6 de mayo, los familiares de Hellen Mariana Velarde Muñoz, Luna Saray Toro Hurtado y María Camila, víctimas de esta gravísima emergencia, adelantarán las actividades religiosas donde les brindarán el último adiós.
De las tres personas fallecidas, dos son menores de edad, como confirmaron las autoridades payanesas. Una de ellas respondía al nombre de Hellen Mariana Velarde Muñoz, quien era estudiante de la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen o Franciscanas de Popayán, comunidad que se ha volcado en mensajes de condolencia y oración para los familiares.
La segunda víctima mortal fue identificada como Luna Saray Toro Hurtado. La niña permanecía entre el público presenciando el espectáculo de cierre cuando el pesado vehículo perdió el control, traspasó las improvisadas barreras de seguridad y la embistió.
Mientras tanto, María Camila Fierro es la única adulta entre las víctimas mortales. De acuerdo con las autoridades, tras ser arrollada por la camioneta gigante, fue conducida de urgencia a uno de los centros hospitalarios de la ciudad, donde lamentablemente falleció debido a la gravedad de sus heridas.