La investigación contra Zulma Guzmán Castro, señalada como la principal sospechosa del envenenamiento con talio que causó la muerte de dos menores en Bogotá, dio un giro con nuevas revelaciones sobre su captura en el extranjero.

De acuerdo con información revelada por la periodista María Elvira Arango y fuentes de Interpol, Guzmán no se lanzó al río Támesis en Londres en un intento de suicidio, como se pensó inicialmente, sino que intentó evadir a las autoridades británicas y escapar hacia Brasil.

Zulma Guzmán Castro | Foto: SEMANA

Los hechos ocurrieron a mediados de diciembre de 2025, cuando agentes de la Policía del Reino Unido ubicaron a Guzmán, quien llevaba equipaje, para notificarle que existía un requerimiento judicial en Colombia en su contra por el caso del presunto homicidio de dos niñas a través de frambuesas impregnadas con talio.

Al verse acorralada, Guzmán se lanzó a las frías aguas del río Támesis en un intento de esquivar a los oficiales, pero fue rescatada por la misma policía marítima y trasladada a un hospital para ser atendida.

Tras recuperarse, las autoridades británicas le dieron dos días para presentarse formalmente y recibir la notificación de extradición, pero Guzmán decidió planear su fuga: compró tiquetes con destino a Brasil, donde pretendía abandonar el continente y evitar su retorno a Colombia.

Este plan fue frustrado cuando una alerta de Interpol permitió que las autoridades la detuvieran antes de poder abordar el vuelo, y desde entonces permanece detenida en una cárcel del Reino Unido, en espera de la continuación del proceso de extradición.

El caso de Zulma Guzmán se desprende de una investigación que conmocionó al país. En abril de 2025, dos niñas de 13 años murieron en el norte de Bogotá tras ingerir frambuesas recubiertas con talio, un metal extremadamente tóxico que, al no tener olor ni sabor, dificulta su detección temprana y puede causar graves daños al sistema nervioso y otros órganos.

Zulma Guzmán se lanzó para escapar de las autoridades británicas tras ser ubicada por la policía. | Foto: El País

El presunto envenenamiento fue catalogado como homicidio premeditado por las autoridades, que vincularon a Guzmán con la coordinación del envío contaminado.

Además del episodio en el río Támesis y el intento de escape a Brasil, la investigación en Colombia ha generado otras pruebas técnicas relevantes, como un dispositivo GPS que Guzmán habría intentado colocar en el vehículo del padre de una de las víctimas, lo que podría vincularla aún más con el crimen investigado.

Las autoridades británicas han señalado que el proceso de extradición y judicialización podría tardar varios meses, dado que Guzmán fue inicialmente sometida a atención bajo la legislación de salud mental tras ser rescatada en el río, lo que ha añadido un elemento más complejo al proceso judicial internacional que enfrenta.