La Dijin logró la captura de Libardo Humberto Zapata, alias ‘Libardo’, considerado socio histórico de Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, marcó un golpe decisivo contra las redes de narcotráfico que operaban en alianza con el Clan del Golfo y el ELN.
El operativo, fue liderado por la Dijín de la Policía en coordinación con la Fiscalía y la DEA, permitió desmantelar una estructura criminal con alcance transnacional que enviaba cocaína hacia Estados Unidos y el Caribe.
Además, esta compleja operación también tuvo la captura de otros tres sujetos, todos requeridos por una corte norteamericana, y evidenció el nivel de sofisticación con el que estas organizaciones operaban.
Alias ‘Libardo’ fue detenido en una finca en Guatapé, Antioquia, donde llevaba un estilo de vida ostentoso financiado por las rentas del narcotráfico. De acuerdo con las autoridades, la red funcionaba como una plataforma logística que utilizaba puertos estratégicos como Cartagena, Barranquilla y Santa Marta para enviar cargamentos de cocaína hacia Florida, Puerto Rico, República Dominicana y Centroamérica.
Los envíos se realizaban en veleros deportivos y contenedores marítimos acondicionados con compartimentos ocultos, con capacidad para transportar entre 200 y 700 kilogramos por operación.
La investigación, iniciada en 2022, permitió establecer que la organización producía cerca de 10 millones de dosis de cocaína al año, generando ingresos superiores a los 23 millones de dólares. Para garantizar la seguridad de sus operaciones, la red recurría a tecnologías avanzadas como comunicaciones cifradas, transacciones en la dark web y pagos mediante criptomonedas, lo que dificultaba el rastreo de sus actividades.
“La organización criminal empleaba una logística diversificada para el tráfico de estupefacientes mediante rutas marítimas que utilizaban como punto de partida los puertos de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. Dese allí, zarpaban veleros deportivos y embarcaciones con contenedores marítimos, que eran acondicionados con compartimentos ocultos o “caletas”, que permitían transportar entre 200 y 700 kilogramos de cocaína por envío, con una frecuencia de hasta dos veces al mes", indicó la Sijin.
La investigación, iniciada en 2022, permitió establecer que la organización producía cerca de 10 millones de dosis de cocaína al año, generando ingresos superiores a los 23 millones de dólares. Para garantizar la seguridad de sus operaciones, la red recurría a tecnologías avanzadas como comunicaciones cifradas, transacciones en la dark web y pagos mediante criptomonedas, lo que dificultaba el rastreo de sus actividades.
Entre los capturados también figura Sebastián Garzón Ramírez, señalado como responsable de la logística y la seguridad tecnológica de la organización. Fue detenido en un exclusivo apartamento en El Poblado, Medellín, donde se hallaron drogas, equipos electrónicos y registros contables que evidenciarían millonarias transacciones.
El tercer detenido es Sebastián Bedoya Pineda, considerado el cerebro estratégico de la red, quien ocultaba sus actividades ilícitas bajo la fachada de empresario y creador de contenido en el Valle del Cauca.
Las autoridades destacaron que la estructura operaba bajo un esquema de “outsourcing criminal”, articulando alianzas con el Clan del Golfo y el ELN para garantizar la logística, la seguridad y el envío de los cargamentos ilícitos. Los tres capturados fueron trasladados a Bogotá y quedaron a disposición de la Fiscalía, mientras avanzan los trámites de extradición hacia Estados Unidos.