La Fiscalía General de la Nación confirmó en la primera audiencia contra Zulma Guzmán Castro, principal sospechosa del envenenamiento con talio de dos menores en Bogotá, que la mujer posee dos pasaportes vigentes, lo que abre nuevas dudas sobre su identidad y sus movimientos internacionales.

El hallazgo se suma a las irregularidades detectadas en sus huellas dactilares, un elemento que complica aún más el proceso judicial y que ha despertado interrogantes sobre si estas alteraciones podrían estar relacionadas con la manipulación del metal pesado utilizado en el crimen.

De acuerdo con la información revelada, Guzmán habría salido de Colombia el 13 de abril de 2025 rumbo a Argentina, utilizando uno de sus pasaportes. Este detalle es clave para entender cómo logró evadir controles migratorios y mantener una vida aparentemente normal mientras era objeto de investigación.

La empresaria enfrenta una grave situación. | Foto: Pantallazo de video de la cuenta en YouTube: Achievers Lab

Además, las autoridades analizan si el uso de dos documentos de viaje fue parte de una estrategia para dificultar el rastreo de sus desplazamientos internacionales y si las anomalías en sus huellas son producto de una condición médica o de una exposición prolongada al talio.

El caso, ha generado gran conmoción en el país, tras el envenenamiento con talio de dos menores en el norte de Bogotá. Cabe recordar que, el talio, un elemento altamente tóxico, puede causar graves daños neurológicos y orgánicos, y su uso en este contexto ha reforzado la hipótesis de la Fiscalía sobre la existencia de una planificación detallada.

En ese sentido, Zulma Guzmán enfrenta cargos de homicidio agravado y tentativa de homicidio, aunque ha negado las acusaciones.

La defensa de la empresaria sostiene que las irregularidades en las huellas podrían deberse a una afección médica y no a intentos de alterar su identidad. Sin embargo, los hallazgos sobre los pasaportes y las huellas refuerzan la tesis de la Fiscalía sobre una posible red de ocultamiento y manipulación de pruebas.

Zulma Guzmán Castro, es fundadora de la empresa Car-B, un modelo de autos eléctricos compartidos que salió al mercado en 2017. | Foto: Redes sociales

El proceso se encuentra en una etapa crucial, pues la Fiscalía busca consolidar pruebas que permitan solicitar medidas de aseguramiento más severas y avanzar hacia un eventual juicio.

Las evidencias técnicas han demostrado además que el día de los hechos, la mujer visitó un local de esoterismo en el norte de Bogotá, ubicado en el mismo edificio donde fue recogido el paquete de frambuesas por un servicio de mensajería.

La fiscalía colombiana busca establecer si el radio de acción criminal de Guzmán es más amplio, por lo cual adelantan las investigaciones correspondientes, ante la posibilidad de que la empresaria esté vinculada a la muerte de Alicia Grahan Sardi, esposa de De Bedout.