Con una reducción de más del 2 % en homicidios y de más del 8 % en los delitos de hurto durante 2025, la comandante del Departamento de Policía Valle del Cauca, Sandra Liliana Rodríguez Castro, detalla en entrevista con El País los ejes del plan Cattleya, la priorización de municipios como Tuluá y Buenaventura, las acciones contra la extorsión, el microtráfico, y las medidas que se implementarán para prevenir atentados terroristas y fortalecer la seguridad en el departamento durante 2026.
¿Cuáles serán las principales estrategias de seguridad del Departamento de Policía Valle para 2026?
En conjunto con la Gobernación y los alcaldes del Valle del Cauca, hemos implementado una estrategia denominada Cattleya, que cuenta con cuatro componentes: uno investigativo y de reacción; otro de megatomas en microterritorios y municipios específicos en unas redadas masivas; un fortalecimiento en materia judicial en infancia y adolescencia; y el control de corredores seguros frente a sustancias estupefacientes.
Estos ejes tienen como prioridad la lucha frontal contra objetivos de alto valor, es decir, actores criminales dedicados al sicariato y al porte ilegal de armas de fuego para ponerlos a disposición de la justicia.
El otro derrotero es la protección del patrimonio ciudadano, en modalidades como hurto a residencias, vehículos, motocicletas, celulares y demás bienes que hacen parte del sustento diario de las personas.
El año anterior, el Valle del Cauca se caracterizó a nivel nacional por una reducción del hurto en todas sus modalidades, y ese será nuestro segundo derrotero: proteger los bienes de nuestros vallecaucanos.
¿Cuáles zonas serán priorizadas?
Hemos realizado lo que llamamos la pirámide de la seguridad, en la cual están focalizados los 36 municipios del departamento. Cada uno tiene una actuación específica, de acuerdo con sus características, ubicación, número de habitantes y otras circunstancias.
Priorizamos principalmente el homicidio y el hurto en todas sus modalidades, sin desconocer la importancia del microtráfico como factor que mueve las finanzas criminales en el departamento.
Municipios como Tuluá y Buenaventura enfrentan problemáticas puntuales como la extorsión. ¿Cómo se abordará esta situación?
Hemos generado una burbuja operacional donde municipios como Tuluá y Buenaventura, marcados por la extorsión y el microtráfico, son priorizados. El objetivo es afectar a los cabecillas y a las estructuras que dinamizan estos delitos.
En Buenaventura, por ejemplo, nuestros objetivos individuales están marcados en los cabecillas dedicados a la extorsión, porque es una afectación directa al patrimonio de los bonaverenses, específicamente. En el caso de Tuluá, esa burbuja atiende el tema del microtráfico como dinamizador de otras actuaciones criminales.
Es importante hacer una campaña de prevención frente al tema del gota a gota. Cuando el prestamista va a hacer el cobro y lo hace de manera violenta, eso ya se transforma en otra actuación criminal.
Cada municipio, como Cartago, Buga o Palmira, tiene una problemática particular y bajo ese enfoque se priorizan los esfuerzos.
¿Cuál es el balance de los delitos de alto impacto durante 2025?
Al cierre de 2025 logramos una reducción del 2,6 % en homicidios. En 2024 se totalizaron 1.113 casos y en 2025 cerramos con 1.084, lo que significa que se salvaron más de 29 vidas.
Ese mismo trabajo se va a reforzar y se va a focalizar para el 2026, con el fin de salvaguardar muchas más vidas frente a esos actores criminales en la modalidad de sicariato, que generalmente se presenta en confrontaciones al interior de las organizaciones criminales o entre diferentes estructuras.
Asimismo, tuvimos una reducción significativa de más del 8 % en los temas de hurto, especialmente de motocicletas y vehículos. Además, se logró una recuperación importante de automotores a través de las estrategias y planes implementados.
En el departamento del Valle del Cauca tuvimos una disminución entre el 8 % y el 9 % en todos los delitos. Quedamos en una deuda para este año. No logramos disminuir los casos de secuestro, por eso este año reforzamos el componente humano y el componente tecnológico con apoyo de la Gobernación y las alcaldías para poder dar respuestas mucho más rápidas y, sobre todo, fortalecer la prevención, para evitar que las personas sean sustraídas de su libertad.
¿Qué papel juegan las economías ilícitas en estas dinámicas criminales?
Las economías ilícitas de las estructuras se han movido a través de la consecución de dinero por medio del microtráfico y la extorsión. Esas son sus fuentes de financiación más fuertes para lograr la adquisición de armas de fuego y otro tipo de reclutamientos, con el fin de fortalecer sus estructuras.
Nuestros esfuerzos están focalizados en combatir y neutralizar el aumento de la utilización de estas economías ilegales. Aquí es muy importante la participación de la ciudadanía en las actividades de prevención y en la información oportuna a la Policía Nacional para poder obtener resultados certeros y, sobre todo, anticiparnos a que estos hechos se presenten.
Frente a la amenaza de atentados terroristas, ¿qué acciones se están adelantando en el Valle del Cauca?
A partir del año pasado reportamos los corredores seguros del departamento a través de un plan candado con puestos de control. Tenemos un puesto que neutraliza cualquier evento que ingrese por el municipio de Florida, en conjunto con el Ejército, y ese piñón que empieza a ser ese plan candado para todo el Valle del Cauca, incluyendo Buenaventura, ha permitido registrar un número significativo de vehículos con el fin de evitar atentados terroristas.
A esto se suman los procesos judiciales para afectar a los grupos armados organizados que entrenan a personas en el manejo o la utilización de explosivos.
También tenemos el cartel de los más buscados y la estrategia de ‘Denunciar sí paga’ de la Gobernación, buscamos que las personas denuncien, incentivando esa información que es vital para anticiparnos a estos eventos terroristas porque, finalmente, quien resulta afectado no es solo la Fuerza Pública, sino también los ciudadanos.
Asimismo, este año está prevista la instalación de unos arcos de seguridad cercanos a los peajes. Cuentan con cámaras con inteligencia artificial para detección de placas en la primera fase, y reconocimiento facial.
Esta red va a estar en todo el departamento, incluyendo a Cali y sus corredores hacia Jamundí, Candelaria, Palmira y Buenaventura, lo que nos permitirá tener tiempos de respuesta mucho más rápidos.
La Gobernación ha generado el Comité de Anticipación contra el Terrorismo, Copat. Mensualmente nos reunimos con toda la fuerza pública y los entes investigativos para revisar los planes, evaluar los resultados y definir nuevas tareas para dinamizar actividades.
¿Qué mensaje le envía a los vallecaucanos?
Un mensaje de agradecimiento. El bastión primordial para tener resultados a la baja durante el 2025 fue posible gracias a la comunicación y a la confianza frente a la denuncia por parte de los ciudadanos. Tal vez la Policía y la Fuerza Pública, específicamente la Policía, no hubiesen logrado esos resultados sin ese soporte y apoyo incondicional que nos han dado junto a la institucionalidad.
El Ejército, la Fiscalía General de la Nación, las alcaldías municipales y la Gobernación. Este es un trabajo donde cada uno aporta, pero el activo vital, siempre lo he dicho, son los ciudadanos.