Luego de que el pasado miércoles 11 de febrero el presidente de la República, Gustavo Petro, ordenara la salida del general Edwin Urrego, Cali se quedó por tercera vez, en menos de seis meses, sin comandante de Policía, una situación que según expertos en seguridad compromete la estabilidad de la ciudad.

Y es que el paso del general Urrego por la comandancia de la Policía de Cali fue fugaz. Llegó a la ciudad a mitad de diciembre del 2025, se reunió con los medios el 18 de ese mismo mes, pero una semana más tarde dejó de estar al frente de las problemáticas de la ciudad y quien hizo presencia en las diferentes emergencias y ruedas de prensa fueron uniformados con el rol de encargados.

Antes de Urrego estuvo en la comandancia de la Policía el general Henry Yesid Bello Cubides, quien llegó a la ciudad el pasado 9 de agosto y solo estuvo en el cargo hasta diciembre, es decir, durante un periodo de cuatro meses.

Finalmente, el general que más ha durado en el puesto ha sido Germán Oviedo, quien asumió el cargo desde el 1 de enero de 2024, junto con la llegada de Alejandro Eder a la Alcaldía, y terminó su periodo en agosto del 2025. Esto lo que demuestra es que en seis meses han pasado por la dirección de la institución tres comandantes.

Brigadier General Carlos Germán Oviedo Lamprea comandante Policía Metropolitana de Cali. | Foto: El País

Inclusive Mabel Lara, quien es una de las altas funcionarias de la Alcaldía de Cali, publicó este 12 de febrero en su cuenta de X: “En Diciembre de 2025 el Personero alertó sobre el cambio de Comandante de Policía de Cali. Ya van 3 Generales en solo 6 meses. Es necesaria la estabilidad de la fuerza pública para Cali”.

Toda organización en la medida en que está bien estructurada y genera cierta estabilidad en sus estrategias tiene más posibilidades de tener impacto y de tener mejores resultados. La Policía es una a nivel nacional y ellos a través de sus esquemas y metodologías deben definir como atienden cada área, cada territorio en el que están ellos distribuidos en su estructura nacional. Sin embargo, cada comandante, de acuerdo a su experticia y formación, aplica unas estrategias específicas sobre las zonas a las que son asignados para cumplir sus funciones constitucionales y legales.

“En un tiempo tan corto, tener tres personas con perfiles diferentes en la Policía Metropolitana de Cali genera cambios en la operación concreta que se hace en las zonas asignadas. Eso tiene una afectación sobre la eficacia y los resultados que se desean tener para una ciudad como Cali que registra semejante escala de conflictividad en materia de violencia y homicidios. Esta ciudad requiere un manejo muy especial de la Policía Nacional, de tal manera que se pueda garantizar el cumplimiento de las metas y objetivos que se tienen en relación con la protección de la vida, los bienes y la honra. Esto se debe analizar por parte de la Institución para que se tomen desiciones que estén acordes con el territorio”, indicó Carlos Rojas, quien es experto en seguridad y fue secretario de dicha cartera durante parte del segundo periodo de la administración de Jorge Iván Ospina.

Brigadier General Henry Yesid Bello, comandante de la Policía Metropolitana de Cali. Foto Jorge Orozco. | Foto: El País

Rojas también indicó que el alcalde Alejandro Eder tiene toda la facultad para adelantar las peticiones y los espacios de articulación y coordinación entre los niveles locales, departamentales y nacionales, porque en general el esquema y la política de resultados dependen de una buena articulación en esos niveles.

“Nosotros lo que hemos observado es que es allí donde hay un problema que debe ser superado. Es urgente que más allá de las ideologías y de las formas como se ve la política, cada uno pueda entender que esa buena coordinación y articulación sí genera buenos resultados y una percepción positiva de la ciudadanía”, añadió el exsecretario de Seguridad de Cali.

Sobre cuál es el perfil que se necesita en la Institución para llevar las riendas de una ciudad tan compleja como Cali, Rojas opinó que la Policía tiene una cantidad de criterios para definir internamente, junto con el Gobierno Nacional, a quienes asignan a ciudades como Cali.

“Considero que la persona que llegue debe tener una buena comprensión de seguridad ciudadana alineada con la política nacional. La visión que debe tener ese nuevo comandante debe ser multidimensional porque la seguridad ya no solo se limita al orden público, sino que involucra temas más integrales. También debe ser multiescalar porque al nuevo comandante no solo le tocará atender los temas de Cali, sino que deberá estar atento a todo lo que ocurre en el suroccidente de Colombia como el Cauca y Nariño, con el fin de que sus determinaciones sean eficaces y efectivas. Finalmente, debe concebir con mucha claridad el vínculo que debe tener con otras entidades que manejan el fenómeno de la inseguridad como lo son la Fiscalía y las judicaturas”, culminó Rojas.

Gerardo Mendoza, personero de Cali, también se pronunció al respecto: “Uno de los aspectos que más preocupa es el cambio constante de comandantes de la Policía en Cali, pues en apenas seis meses la ciudad ha tenido tres, lo que afecta la continuidad y consolidación de las estrategias de seguridad. A esta situación se suma la poca efectividad en la implementación de acciones contundentes para combatir el delito, lo que ha contribuido a que la ola de criminalidad esté desbordada.El reciente hallazgo de una cabeza humana en zona céntrica de la ciudad, evidencia la gravedad del panorama y la urgencia de adoptar medidas firmes, articuladas y sostenidas que permitan la protección de la vida, la dignidad y la seguridad de los caleños”.