Las consecuencias del atentado registrado en el corregimiento de El Estrecho, municipio de El Patía, Cauca, continúan afectando a miles de habitantes del sur del departamento. La Compañía Energética de Occidente, CEO, confirmó que más de 6200 usuarios quedaron sin servicio de energía eléctrica como consecuencia de las explosiones ocurridas en inmediaciones de la estación de Policía.
De acuerdo con el comunicado emitido por la empresa el miércoles 4 de noviembre, la detonación del vehículo acondicionado con explosivos provocó afectaciones en la infraestructura eléctrica y ocasionó la salida de operación de los cuatro circuitos asociados a la subestación El Estrecho.
Los circuitos afectados corresponden a Leyva, Patía, El Estrecho y Lomitas Balboa, situación que dejó sin suministro eléctrico a miles de familias y usuarios de diferentes sectores del sur del Cauca.
La compañía explicó que, debido a las condiciones de seguridad que persisten en la zona después del atentado, sus equipos técnicos todavía no cuentan con las garantías necesarias para ingresar al lugar, inspeccionar las redes eléctricas y establecer la magnitud de los daños ocasionados por la onda explosiva.
Por esta razón, el restablecimiento del servicio dependerá inicialmente de las condiciones que permitan realizar una evaluación técnica y determinar las intervenciones necesarias para recuperar la infraestructura afectada.
El ataque ocurrió en la mañana de este miércoles 4 de noviembre, cuando un vehículo acondicionado con explosivos fue detonado en inmediaciones de la subestación de Policía del corregimiento de El Estrecho.
La fuerte explosión no solo provocó daños en edificaciones, establecimientos comerciales, viviendas y vehículos ubicados en los alrededores, ocasionó la muerte de Felipe Joaquín Rivera, un comerciante y barbero de la localidad, quien quedó en medio de las detonaciones.
La emergencia también generó momentos de pánico entre los habitantes y comerciantes, mientras las autoridades atendían la situación y verificaban las afectaciones ocasionadas por la acción armada.
Este atentado no solamente tuvo consecuencias sobre la infraestructura de la Fuerza Pública, sino que también impactó directamente la vida cotidiana de las comunidades, al afectar servicios esenciales y las actividades comerciales de esta población del sur del departamento.
Frente a esta situación, la Compañía Energética de Occidente rechazó las acciones violentas que ponen en peligro a las comunidades y comprometen la continuidad de la prestación del servicio público de energía.
La empresa señaló que este tipo de acontecimientos afecta directamente a miles de familias caucanas y dificulta el desarrollo de las labores técnicas necesarias para garantizar el suministro eléctrico.
Asimismo, anunció que continuará entregando información sobre los avances en la evaluación de los daños y las acciones que se puedan adelantar para restablecer el servicio.
Entretanto, más de 6200 usuarios del sur del Cauca permanecen afectados por la interrupción del suministro eléctrico, a la espera de que existan las condiciones de seguridad que permitan a los trabajadores ingresar a la zona y comenzar las labores de recuperación.
El atentado en El Estrecho evidencia nuevamente cómo las acciones armadas en el Cauca terminan golpeando directamente a la población civil, afectando no solo la seguridad y la vida de sus habitantes, sino también servicios fundamentales para las comunidades.