Los habitantes del barrio La Esmeralda, en el occidente de Popayán, despertaron en medio del miedo y la incertidumbre, todo por un nuevo ataque con explosivos contra un establecimiento comercial registrado en la madrugada de este martes 19 de mayo en dicha parte de la Ciudad Blanca.
De acuerdo con versiones entregadas por la comunidad, hacia las 4:30 de la mañana se escuchó una fuerte detonación que alarmó a los residentes de este sector de la comuna ocho de la capital caucana.
Minutos después, varias patrullas de la Policía llegaron al lugar para verificar lo sucedido y acordonar la zona afectada mientras avanzaban las primeras inspecciones judiciales, las cuales tienen como objetivo los móviles de este ataque.
“Al poco tiempo nos enteramos que se trató de un ataque a un local de acá de La Esmeralda, de ahí que llegaron varias patrullas cómo a verificar y acordonar la zona a esa hora de la madrugada”, relató Julio Cortés, habitante del sector, quien aseguró que el estruendo generó pánico entre las familias de la zona, una de las más importantes para la economía de la capital caucana.
Este nuevo hecho violento ocurre apenas días después de un atentado similar registrado en el mismo barrio. El pasado sábado 9 de mayo, desconocidos activaron un artefacto explosivo contra un reconocido local comercial ubicado sobre la Calle 5 con Carrera 19, causando graves daños materiales en viviendas y negocios cercanos. En esa oportunidad, cámaras de seguridad captaron el momento en que un sujeto llegó hasta el establecimiento y encendió la carga explosiva antes de huir del sitio.
Las autoridades indicaron en aquel momento que el ataque no dejó personas lesionadas, aunque sí provocó destrucción en la fachada del establecimiento y afectaciones en inmuebles vecinos.
Y es que esta situación incrementó la preocupación de comerciantes y residentes de La Esmeralda, quienes aseguran sentirse desprotegidos ante la repetición de estos hechos violentos, más entre los comerciantes que ahora no ven condiciones para laborar, afectando a las comunidades porque muchos no contratan por seguridad.
“No es invención de nosotros que no hay seguridad en la ciudad, estos hechos es el reflejo de que no tenemos condiciones para poder trabajar, generar empleo, claro, perdemos todos, porque por prevención, optamos por no seguir contratando y eso afecta a nuestras comunidades, pero es mejor así por conservar o tener tranquilidad para nosotros y nuestras familias”, manifestó un reconocido mediano empresario que labora en el sector de La Esmeralda.