El músico francoespañol se presentó el sábado en el cierre del Festival de Rock alternativo y Medio Ambiente 'Calibre 2011', en el Teatro al aire libre Los Cristales ante más de ocho mil personas.
El pasado fin de semana estuvo en Cali Bruno García, mejor conocido como 'Sargento García', uno de los máximos exponentes del reggae contemporáneo y las músicas mestizas de latinoamérica, en el mundo. El músico francoespañol se presentó el sábado en el cierre del Festival de Rock alternativo y Medio Ambiente 'Calibre 2011', en el Teatro al aire libre Los Cristales ante más de ocho mil personas que vibraron con sus canciones que mezclan ritmos como la Salsa, el Bolero, el Ska, el Reggae, el Funk, el Punk y hasta un poco de Cumbia.Elpaís.com.co estuvo ahí y habló con el artista, quien además esta semana presentó su sexto trabajo musical en Cali, 'Una y otra vez', donde los sonidos folclóricos de Colombia predominan. Muy buena presentación la del sábado. Muchas canciones del nuevo álbum y los siempre esperados 'Amor pa'mi' y 'Tonight' ¿Qué puede esperar la gente cuando escuche su nuevo trabajo Una y otra vez?Este disco tiene mucho sabor colombiano, a pesar que está grabado entre cuatro países; Francia, España, Cuba y Colombia. Estuvimos cuatro meses en Bogotá dándole al disco en el estudio Manuel Gamboa, del Dub Killer Combo, y pues la idea era concretar lo que yo llevo muchos años investigando sobre los ritmos caribeños y la música latinomaricana, música mestiza; todos esos encuentros que hubo entre África, Europa y América. Es curioso porque yo hice los dos primeros discos sin haber venido a Latinoamérica, pero este continente me inspiró desde la lejanía.Ya después del tercer disco tuve las ganas de venir a trabajar directamente con músicos latinaomericanos y ver un poco lo que ellos pensaban de mi trabajo. Fui primero a Cuba y Jamaica, de donde salió La Semilla Escondida, después a México que dio como resultado mi álbum Máscaras y después obviamente la siguiente etapa era venir a Colombia.Entonces ya cuando llegué aquí por primera vez, hace cuatro años y medio, quedé muy impactado por toda la esencia musical y artística de Colombia y me dieron ganas de quedarme a trabajar y a encontrar el punto de inflexión de Sargento García en Colombia, a ver cómo sonaría eso.Desde Máscaras pasaron cinco años para volver a producir un disco. ¿Fueron necesarios para madurar, para conocer más? ¿Qué fue lo que encontró en Colombia durante esos cinco años en los que no grabó?Mi trabajo es precisamente hacer un puente entre mi vida en Europa y mis viajes, y las propuestas musicales latinas, integrar un país, estar un poco de tiempo, conocer músicos, hablar con ellos, compartir, tocar música y escucharla. Ver en qué puede ser interesante para que mi trabajo se haga. Eso encontré en Colombia: variedad y calidad musical.¿Qué músicos colombianos colaboraron en Una y otra vez?De 27 músicos que participaron en la grabación del disco, diez son colombianos. Tenemos la presencia de Jacobo Vélez y Marlen Obregón, de La Mojarra Eléctrica. Marlen es de Guapi y Jacobo es caleño. También está Li Saumet y Kike Egurola; de Bomba Estéreo, está Manuel Gamboa del Dub Killer Combo y está Roca' del grupo de rap Tres Coronas, a quien yo ya conocía desde hace rato que vivió en Paris. También está Erika Muñoz, cantante de Sidestepper; Adriana Ferrer, que cantó con Pernett y ahora está con Carlos Vives. Participó también El Profe, trombinista de La 33. Y un acordeonista que se llama Jason.¿Cuál es el mensaje del 'Sargento García' en este nuevo álbum? Hay letras que van desde lo cotidiano hasta mensajes indigenistas y de la idiosincrasia del pacífico colombiano. ¿Qué podemos encontrar?Pues un poco de eso. Mis letras siempre tienen un contenidos social. Aunque se esté hablando de lo lindo que es un río, también tiene su explicación o su contramensaje, ¿me entiende? Soy un artista con compromiso social. Precisamente esta en la idea del disco, que se llama Una y otra vez porque me llevó cinco años hacerlo. Es un disco independiente, no hay dinero de multinacionales ahí, entonces todo como que fue hecho a pulso. A fuerza humana. Pero ese es el significado de Una y otra vez, que aunque caigamos mil una y vez , naceremos siempre una y otra vez. Lo que no te mata te hace más fuerte, ¿verdad? Esa es un poco mi filosofía. Desde hace quince años estoy en el mundo de la música haciendo conciertos, produciendo discos, y nunca ha sido fácil. Una y otra vez es un disco que lleva mucha rebeldía, mucho mensaje ecologista, mucho mensaje progresista, mensaje de apoyo a los indígenas; quienes han sufrido por mucho tiempo desde que unos europeos se instalaron e hicieron todo lo que ya sabemos. Las cosas no pueden seguir como van.Es muy paradójico que un europeo como es usted lleve por el mundo entero músicas raizales de Latinoamérica y con este nuevo álbum muchos sonidos de Colombia ¿por qué sucede eso? Y aparte, ¿Por qué esa voz de aliento a los latinos?Latinomaérica siempre ha sido una fuente de inspiración muy grande. No sólo para mi como músico, sino que lo ha sido también desde lo político. Date cuenta que yo soy hijo de españoles que vivieron en Francia, inmigrantes que huían de la dictadura de Franco, y que buscaban en Francia la libertad que no había en España entonces. En ese momento hubo muchas personas que también miraron a Latinoamérica, con las esperanzas de un mundo diferente. De una sociedad diferente. Porque siempre ha habido mucha represión, muchos muertos y desaparecidos; personas que lucharon por mejorar el mundo y que no lo pudieron lograr, pero dejaron huella. Todos dejamos una huella en este mundo y creo que Latinomaerica ha sido inspiradora de muchos proyectos humanistas y progresistas. Y ahí hay también un cierto romanticismo hacia este continente.Usted hablaba ahora que la presentación del pasado fin de semana fue la primera del 'Sargento García' con todos sus músicos en Cali. Pero sé de buena fuente que Latinoamérica lo ha recorrido como un destino casi onírico, que lo llena como persona y como músico. ¿Cuál de esos lugares recorridos en este continente recuerda en especial?Tengo mucho cariño por el Putumayo y toda la parte sur de Colombia. Estuve paseando, a ritmo colombiano, es decir, con los colectivos, los buses, las flotas y todo eso. Para mi eso fue muy interesante porque me permitió vivir Colombia como lo hace un colombiano. También tuve contacto con las comunidades indígenas en el Sibundoy; con los Ingas. Cada viaje me dejó un recuerdo muy bonito.¿Cómo define el 'Sargento García' a Cali?Cali es una ciudad cosmopolita en el sentido cultural. Es una ciudad que tiene un cruce muy interesante de culturas. Cali me gusta mucho porque hay mucho de Cuba, y de otras partes del Caribe, pero al mismo tiempo tiene cosas de España. Entonces me identifico mucho con el clima, con la música, y tiene un mestizaje parecido al de París, donde hay blancos y negros y mulatos. De todo.Llama la atención encontrar en el nuevo álbum una canción donde predominan ritmos del atlántico y pacífico colombiano. Por ejemplo en la canción 'Vasito de agua'. ¿Cómo es su relación con esa zona de nuestro país?Aún no he ido al Pacífico colombiano. Tampoco he venido al Festival de Petronio, pero ya tengo ambos planes vistos para pronto. Pero, de verdad hay muchos grupos que me parecen muy interesantes que están tocando música del pacífico. La Mojarra eléctrica, Grupo Bahía, Tumbacatre, Herencia. Son muy buenos proyectos y me dan ganas de conocer más. Es cierto, yo soy fanático de la música 'afro' entonces cuando oigo un sies por ocho en alguna parte me llama la atención. Me llama el tambor. No sé que va a pasar en los próximos años, porque nunca tengo planes a largo plazo, pero sé que Cali y la costa del pacífico ahora son portadoras de mezclas posibles.Parece que hay una cercanía imporante entre Colombia y 'Sargento García'. En ese sentido, ¿Cuáles son los próximos proyectos de Sargento García en el país, en Cali? ¿Cuándo vuelve?Mira, te contesto con una canción: A la hora que me llamen, voy (risas). Por ahora queda que la gente escuche mi trabajo. Creo que es ahí donde uno siente verdaderamente cómo es este proceso de rescatar ritmos y sonidos de pasado y llevarlos a la música del presente para que no se olviden. Es algo muy importante. Así como se transmitió la tradición oral, de generación en generación. Hay que ser conscientes que para no desaparecer como pueblo hay que mantener toda la tradición, que además es muy linda y que ha viajado mucho y viene de muy lejos. Esas marimbas y esos tambores que llegaron de África, el acordeón y el clarinete que vienen de Europa del este. Es incluso una forma de hacerle frente al racismo. Por eso hay que mantener y apoyar esas músicas.