Samuel Zuluaga, comparado físicamente con José Gaviria, es uno de los dos caleños presentes en El Factor XS.
Tiene 9 años y lleva cinco de ellos bailando ballet. Prefiere a Mozart y a Beethoven que a J-Balvin o a Daddy Yankee. A su corta edad, ya tiene una biblioteca personal que consiente como uno de sus jueguetes favoritos. Por eso la renueva anualmente con su literatura favorita: mitología griega y libros que narren la vida de los grandes compositores de música clásica. Él es Samuel Zuluaga, cuota caleña en El Factor Xs.Su vena artística va desde lo histriónico hasta terrenos que se pensarían reservados para niños mayores. Desde pequeño ha sido así, dice su mamá, Ángela Ramírez: Hablar con él es como sentir a un adulto en un cuerpo pequeñito.Estudiante de cuarto grado en el Colegio Alemán de Cali, siente la ópera muy dentro de sus fibras. Llora al oirla y la prefiere antes que a los programas de Cartoon Network y Disney Channel.Desde hace años, hace parte del coro de su colegio, el mismo donde ahora las niñas lo consideran una especie de celebridad y le piden autógrafos, mientras otros, los celosos que nunca faltan, le lanzan comentarios cargados de malicia. Gajes del oficio de Samuel asume con una madurez extraña para su edad. Su madre pensó que debía exponerlo a nuevas experiencias, por eso lo matriculó en clases de equitación y de patinaje. Pero las botas y los patines permanecen desde el primer día ahí, en el clóset, intactos. Se quedaron con ellos comprados porque Samuel no respira otra cosa que no sea arte.La experiencia con el ballet se ha visto obstaculizada por los prejuicios culturales del entorno machista que muchas veces predomina en la ciudad. Los niños se burlan porque baila ballet, es algo que la gente no entiende. Esa fue una de las razones por las cuales su madre permitió que Samuel se presentara al casting del programa. Su Mp3 está cargado de música totalmente opuesta a la de sus similares en edad. Chopin, Beethoven, Mozart y Tchaokovsky son algunos de los compositores que diario endulzan sus oídos.A diferencia de sus compañeros del programa, Samuel no quiere conocer al ratón Mickey. El Museo de Louvre, en París, sería su decisión inicial. Es normal, ya que quiere estudiar artes en París, Londres y Nueva York.La experiencia en el programa no ha sido tan fácil como para los otros niños. La gente espera otra cosa del programa -dice su madre-, pero Samuel es un niño completemanete diferente, con unos gustos musicales muy específicos. A veces a los televidentes les cuesta trabajo entender eso.Cuando crezca -dice Samuel- quiere ser cantante y compositor de piano, por eso considera importante enfrentarse a escenarios como los del Factor Xs.Ahora que ha superado a centenares de competidores, está en riesgo de dejar el show, pero no le intimida la posibilidad de perder. Ahora estoy amenazado pero voy a salir de esta, dice. Y seguro que lo hará, porque ha ensayado más de la cuenta para mostrarles a todos que los grandes sueños y los grandes talentos no tienen edad.La salsa está presentePura piel dijo Juan Carlos Coronel, uno de los jurados del Factor Xs, refiriéndose al talento que este salsero vallecaucano demuestra en el programa. Y aunque no parezca, Luis Eduardo Araque optó por este género tarde. Al principio cantaba vallenato y rancheras, pero cuando escuchó a Oscar DLeón y a Héctor Lavoe cambió de parecer. Otro talento vallecaucano en El Factor Xs.