Un estudio realizado por la Red Internacional Investigar en Red, en colaboración con el Politécnico Grancolombiano, evidenció que los jóvenes abandonaron el hábito de ver noticieros en televisión, escuchar radionoticias y leer periódicos.
Un grupo multidisciplinario de investigadores valoró el consumo informativo de 3.000 estudiantes de comunicación social en 33 universidades latinoamericanas, demostrando que ahora los jóvenes se informan en las redes sociales, sobre todo a través de memes y los microvideos.
Para esta generación, Instagram y TikTok son hoy la principal puerta de entrada a información, donde cada usuario configura un consumo rápido, visual y no planificado.
El estudio describe las nuevas lógicas de consumo, comprobando que se desarrolla de forma fragmentada e indirecta, es decir, en principio los jóvenes no tienen como propósito buscar información, solo entran a las redes sociales y entre el flujo de memes, microvideos y publicaciones sugeridas por algoritmos, encuentran temas y noticias que atraen su atención y que, eventualmente, los motivan a profundizar.
La investigación publicada con el título de “Transiciones: consumos informativos emergentes en estudiantes de comunicación en América Latina”, recopiló testimonios donde la mayoría de los jóvenes asegura que se encuentra con las noticias sin intención previa.
Una estudiante lo resume así: “Yo abro Instagram y no me salen fotos: me salen noticias”. Otro, en Colombia, añade: “Me entero porque entro a X o Instagram; no porque lo esté buscando”.
“Esta lógica define un consumo fragmentado, marcado por lo visual y condicionado por algoritmos que moldean lo que cada persona ve”, explican los investigadores.
A su vez, el estudio parte de esta muestra poblacional para afirmar que los jóvenes privilegian los contenidos breves, dinámicos y directos, aquellos que “van al grano” y no exigen largos minutos de atención.
En este sentido, los autores sugieren que “los formatos cortos, especialmente los videos rápidos y los titulares sintetizados, se han convertido en la puerta de entrada más frecuente a la actualidad. Para una gran parte de ellos, la experiencia informativa depende de si un contenido logra captar interés en cuestión de segundos: un título claro, un visual potente o una frase que condense la noticia, determinan si avanzan o siguen deslizando”.
Los investigadores aclaran, sin embargo, que la preferencia por los formatos breves no implica que desprecien los contenidos en profundidad, solo que la ruta cambió. Ahora “cuando un tema los interpela, muchos buscan ampliar la información en espacios donde sienten una conexión más cercana, como YouTube o los pódcast, donde encuentran voces que explican con calma y sin rigidez”.
Se trata, concluyen, “de una doble dinámica, consumo veloz seguido de búsqueda puntual de profundidad, que refleja una audiencia que quiere entender, pero que necesita formatos ajustados a los ritmos de su día a día”.
No obstante, el estudio también encontró que los jóvenes sienten un nivel responsabilidad frente a la información, cuando un tema es de su interés se esfuerzan por verificar y analizar críticamente lo que encuentran para tener posiciones claras frente a la realidad.
Según los investigadores, “esta actitud, mezcla de vocación y deber, los convierte en mediadores informativos dentro de sus propias comunidades”.
El gran cambio en el consumo se enfoca en los formatos informativos, puesto que, partiendo de este estudio, “hoy los jóvenes privilegian lenguajes informales, auténticos y accesibles, por eso migran hacia creadores que explican la actualidad como si conversaran con un amigo, sin solemnidad ni discurso acartonado. En este escenario, el humor aparece como un recurso que facilita la entrada a temas complejos”.
Cualidades de las que aún carecen en buena medida los medios de comunicación tradicionales.
Los investigadores concluyen que los jóvenes buscan evitar la saturación informativa y prefieren acceder a la noticia en formas más digeribles, por eso los memes, resultan “un microformato noticioso que despierta curiosidad y, muchas veces, motiva una búsqueda posterior de información”.