Su versatilidad y la inclusión de ritmos modernos en sus composiciones han sido su sello.
Mírame, otra vez, dime qué es lo que tú ves. Si ves a un hombre feliz o a un hombre partido. Yo sí sé cómo fue que a esta condición llegué, fue aquel día que me quedé sin tu cariño. Así dice el nuevo éxito de Los Hermanos Lebrón que ya suena con fuerza en emisoras caleñas como Olímpica y Energía y que se sostiene en el top diez de los listados salseros. José, Ángel, Carlos y Frankie Lebrón, junto a su hermano Pablo, ya fallecido, cautivaron al mundo salsero con éxitos como Que Pena, Regresa a Mi, Amor Fugaz, Me Sobran las Palabras, Temperatura, Lo Tuyo Llegará, Falta (La pelea y el bochinche), Pena y Dolor, Diez Lágrimas y Salsa y Control, entre otras. Y siguen vigentes después de 48 años. Su primer álbum apareció en 1967 con el título de Psychodelic Goes Latin: The Lebrón Brothers Orchestra. Desde entonces fusionaron el soul y el blues creando el sonido inconfundible de la salsa Lebrón. Su versatilidad y la inclusión de ritmos modernos en sus composiciones han sido su sello. José Lebrón, el compositor de los éxitos de los hermanos, cuenta que Mírame le nació como le nacen todas las canciones, de una manera natural. Es una canción estilo afroamericano, la melodía cambia en la segunda parte por una salsa más dura. ¡Me encanta la melodía de esta canción! ¿La letra? Fue imaginación. Mírame, cómo estoy, por un error que cometí, las palabras llegaron a mi mente. A mí nunca me ha pasado nada así, pero he visto a otros que sí les ha pasado, cuenta. Los Lebrón llegaron a la sede de El País a esta entrevista sin su hermano Ángel, pero los tres hacen por cuatro con su buena energía. Carlos, con la chispa que lo caracteriza, hizo su apunte: A Colombia le deberían poner como eslogan El país de la gente alegre. Y advirtió que ama este lugar. Si tuviera que escoger un sitio para morir, quisiera que fuera aquí. Siempre yo llego aquí y lo paso lo más de chévere. Su envidiable estado físico, dice Frankie, se debe a sus citas al médico, pero además a su vida deportiva. Siempre fuimos desde pequeños muy activos, jugamos básquetbol, béisbol, eso nos ha ayudado a mantenernos bien físicamente y saludables. La gente suele decir que el músico no puede morir, siempre creía que lo decían por la música en sí, que está grabada, pero ya entendí que lo que eso significa es que nosotros somos alegría y a su vez el público nos mantiene esa esperanza de vida y con el ánimo de seguir. Los Lebrón confiesan que la muerte de su hermano Pablo era algo para lo que estaban preparados, porque él llevaba varios años enfermo. Sin embargo, admiten que ahora sería mucho más difícil que faltara alguno, porque dependen mucho del cuadro que forman los cuatro en escena. Tanto Frankie como Carlos dicen que todos dependen mucho de José, de sus ideas. Es un inventor incansable de canciones, como Si me Permites, que fue éxito hace unos 12 años atrás y lo sigue siendo; o Qué Haces Aquí, que sonó mucho el año pasado y sigue sonando y ahora con Mírame tienen, como dicen ellos, en su acento boricua mucha esperanza que coja por buen camino. Ellos dicen que si no hubieran conformado su agrupación por necesidad de sostenerse económicamente, lo hubieran hecho de todas formas, porque por sus venas corre más música que sangre. Y la palabra negocio es algo que detestan. Los Lebrón nacieron en el pueblo de Aguadilla, Puerto Rico. Su papá era poeta y su mamá, bailarina. Eso sí, ellos dicen que el talento para la danza les fue negado. Y fue el hermano que ya no está, Pablo, quien conformó un trío con otros músicos y ensayaban en su casa. Una vez, el padre de los Lebrón para pagar una promesa hizo un trío para la Novena, que ellos traducen como una fiesta por nueve días. En sus propias palabras, los Lebrones eran campesinos, todos tocaban guitarras. Era normal que empezaran a tocar y conformaran una agrupación de música afroamericana, además tocaban rock y canciones de The Beatles y todo lo que fuera éxito en la radio. Un día, José, el carpintero de canciones de los Lebrón, escuchó un bolero en inglés interpretado por Joe Cuba, To Be With You. Y me dije, eso es lo que quiero hacer, música latina, pero con letras en inglés. Y de ahí, gracias a Dios, nos fueron a escuchar. Pensándolo bien fue tan fácil que no lo puedo creer ahora después de tantos años. Ellos no niegan que, como hermanos que se respeten, suelen pelear. Pero de una manera muy noble suelen reconciliarse. Nosotros somos los mejores amigos, mis mejores amigos son mis hermanos, y puedo hablar por ellos, que cada uno se siente igual. Hemos tenido nuestros problemas, pero el respeto vence todo, toma la vocería José. Entonces bromean entre ellos, recordando que cuando ven al Gran Combo en tarima tan alegres, desconfían y piensan esa gente tiene que estar peleando. Y es que es verdad, todas las agrupaciones tienen sus problemas. Cuando uno se trepa a una tarima es un actor, hace el papel de que está alegre y dándose la mano y riéndose, pero quiere matar a esa persona, dice Carlos. Y Frankie aclara: Yo siempre estoy alegre en la tarima. A lo que Carlos responde con burla: Porque tu eres la persona a quien todo el mundo quiere matar. El día que más felices estuvieron los Lebrón en un show fue precisamente en el año 89, en la Plaza de Toros, en Cali. A su papá lo habían llevado de gira, porque no creía que los músicos trabajaban. Ese día hasta Héctor Lavoe se subió a cantar con ellos y el público enloqueció. De ahí en adelante su papá, cada que se presentaban, decía con orgullo Estos son hijos míos. Curiosamente, el próximo 18 de junio volverán a Cali, a la Plaza de Toros, pero ya sin su padre. Entre sus casi 300 éxitos hay canciones que preferirían no volver a interpretar, por lo menos José, que ya no tolera Salsa y Control, así sea de su autoría. Esa canción la hicimos en el 70 ¿verdad? (no, en el 69, lo corrigen sus hermanos) y eso es tocándola todas las noches durante 46 años, me tiene cansado. Siempre nos piden Que pena, Diez lágrimas, La temperatura. Y me encanta Qué haces aquí. Una Lebrón caleñaRomanceLa esposa de Frankie Lebrón es caleña. Él cuenta que ella era ama de llaves en un hotel donde se hospedaron. El flechazo fue inmediato. Le pedí a un amigo que me la presentara y de ahí toda la historia. Ya tenemos tres hijos. Ella sabía que yo era cantante, pero eso no le importaba, se enamoró de lo serio que yo soy. Y ya llevamos 25 años juntos. Cali me regaló una esposa.Pero el ser una estrella no le hizo fácil las cosas a Cupido. Frankie tuvo que pedir la mano, lo que considera lo más duro que ha tenido que hacer. Los padres colombianos son muy estrictos. Por eso sus hijos, que también son músicos, son muy cercanos al Valle, y allí han tocado con Los Lebrón. Sueñan con estar en la Feria de Cali.