cultura
Marilyn Monroe: la primera gran influencer de la historia tendría hoy 100 años, y aún muerta, sigue marcando tendencia
Un repaso definitivo para Millennials y generación Z sobre la mujer que desafió a la industria del cine, inventó el manejo de la propia marca y se convirtió en un ícono feminista adelantado a su época.
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3 de jun de 2026, 02:31 a. m.
Actualizado el 3 de jun de 2026, 02:32 a. m.
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Si solo la conoce por el vestido blanco volador, los retratos de Andy Warhol o las referencias en las canciones de pop, seguro se está perdiendo a la verdadera inventora de la cultura de la celebridad moderna. Marilyn Monroe nació el 1 de junio de 1926. A un siglo de su nacimiento, su figura es más relevante que nunca para entender el mundo del entretenimiento actual. Si hoy viviera sería una centenaria, conservada a punta de botox o algún elixir de juventud eterna.
Para las nuevas generaciones, la mejor forma de definirla es como la primera gran influencer global. Imagine una combinación entre el impacto estético de Kim Kardashian, el acoso mediático destructivo que sufrió Britney Spears y la astucia para controlar su propia carrera al estilo de Taylor Swift. Eso era Marilyn en los años 50.

Detrás del personaje de “rubia tonta” que Hollywood le obligaba a interpretar, existía Norma Jeane Mortenson: una mujer brillante, lectora voraz de literatura clásica y sumamente ambiciosa. En 1954, harta de que los grandes estudios cinematográficos le pagaran una fracción de lo que ganaban sus compañeros varones, plantó cara a la industria.
Rompió su contrato con 20th Century Fox y fundó Marilyn Monroe Productions. Con este movimiento, se convirtió en la segunda mujer en la historia de los Estados Unidos en tener su propio estudio de cine, logrando el control total sobre sus guiones y directores.
Marilyn también utilizó su enorme plataforma para luchar por los derechos civiles. Cuando los clubes de jazz de la época segregaban a los artistas afroamericanos, ella intervino directamente por su amiga Ella Fitzgerald. Prometió al dueño del club más importante de Los Ángeles que, si contrataba a Fitzgerald, ella se sentaría en la primera fila cada noche. El club aceptó debido a la prensa masiva que Marilyn garantizaba, impulsando de forma definitiva la carrera de la legendaria cantante.
Además, en una época donde la salud mental era un tabú absoluto, habló abiertamente sobre su ansiedad, la depresión y los abusos que sufrió durante su infancia en hogares de acogida.

El costo de ser el centro del mundo
Sin redes sociales ni internet, los fotógrafos de la época la perseguían día y noche. Su vida privada fue el centro del debate público, desde sus matrimonios con el atleta Joe DiMaggio y el intelectual Arthur Miller, hasta sus supuestos romances con el presidente John F. Kennedy.
A 100 años de su nacimiento, Marilyn Monroe no es un póster antiguo; es el recordatorio de una mujer que puso de rodillas a la industria más machista del mundo usando sus propias reglas.
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