Desde el pasado 12 de abril hasta el 11 de mayo de 2026, la creadora de contenido Aida Victoria Merlano estuvo en México, participando en un reality show donde estuvo aislada en una vivienda con otras celebridades, siendo grabadas 24/7 por cámaras y micrófonos.
Lo que parecía una gran oferta de trabajo terminó en varias polémicas, y entre ellas se presentó un nuevo lío con su expareja, Juan David Tejada, conocido en redes sociales como El Agropecuario, ya que él habría programado una visita del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para revisar las condiciones en las que estaba el hijo de ambos.
A través de redes sociales, Merlano contó que, tras regresar de su viaje, funcionarios del ICBF llegaron a su vivienda por el reporte de Tejada.
No obstante, la barranquillera señaló que ella y las dos niñeras que tiene contratadas para supervisar a su pequeño hijo en su ausencia presentaron pruebas del cuidado del menor.
“Sí, estuve por fuera del país. Andaba trabajando porque, como yo mantengo a mi hijo, me tocó trabajar. Saqué mi contrato y le mostré todo”, dijo Merlano.
Seguido, la influencer narró que el personal de visita preguntó por las personas que estaban cuidando al pequeño, ya que presuntamente Juan David Tejada reportó que desconocía del personal que cuidaba a su hijo y las condiciones en las que estaba.
“Yo le respondo la verdad porque si yo estoy en un interrogatorio del Bienestar Familiar, yo tengo que decir la verdad, entonces yo dije: ‘No, yo no tengo comunicación con el papá del niño y tampoco tengo contacto porque él tiene una orden de alejamiento por violencia intrafamiliar’. Les mostré la resolución y los días en los que fue ejercida, además de la demanda por alimentos donde el comisario fija la cuota”, señaló la empresaria.
En medio de las preguntas, ella confirmó que una de las niñeras demostró que el padre del menor sostuvo contacto con el personal encargado del cuidado del menor e incluso habrían sostenido una videollamada el día anterior al reporte.
Además, reveló que el mes pasado sí recibió la cuota alimentaria por parte de Tejada, pero con un valor inferior al que esperaba.
“Menos de un salario mínimo legal vigente, pero no importa, al menos mandó algo. Eso alcanza para comprarle, no sé, como tres pijamas a mi hijo de las que yo le compro, pero algo se hace con eso. Obviamente, no vas a costear jamás el estilo de vida que yo le doy a mi hijo, pero hizo su esfuerzo”, añadió.
Por último, señaló que las funcionarias enviadas por el ICBF quedaron gratamente sorprendidas por el espacio en el que está creciendo el menor.
“Yo le dije: ‘Mira, este es su parque de diversiones’, porque en mi casa yo tengo un columpio, un resbaladero; adentro del apartamento, yo mandé a desarmar el estudio y lo convertimos prácticamente en un parque. Tiene una cancha con pelotas, una caja de juguetes y la psicóloga estaba seca”, concluyó.