Los amantes de la astronomía tendrán varias razones para mirar al cielo durante este mes, cuando una serie de fenómenos celestes se podrán apreciar a simple vista, entre ellos una llamativa alineación planetaria y la tradicional Luna de Fresa, uno de los eventos más esperados del calendario astronómico.

Cabe decir que también habrá lluvia de meteoros y distintas fases lunares, a lo largo del mes.

Luna de Fresa. | Foto: El País

Justamente, uno de los eventos más destacados ocurrirá entre el 9 y el 17 de junio, cuando Mercurio, Venus y Júpiter se ubicarán en una alineación planetaria perfecta.

Aunque los planetas no estarán realmente cerca entre sí en el espacio, desde la perspectiva de la Tierra parecerán compartir una misma línea de visión.

Cabe decir que, Venus será el objeto más brillante de la configuración, seguido por Júpiter, mientras que Mercurio se observará más próximo al horizonte.

La disposición de estos tres cuerpos celestes permitirá que el fenómeno pueda observarse sin necesidad de instrumentos especializados, especialmente durante los primeros minutos después de la puesta del Sol.

La sombra de la Tierra oscurece casi por completo la visión de la llamada Superluna de Sangre de Lobo./ AFP) | Foto: El País

Antes de esa alineación, el 9 de junio también se producirá un acercamiento notable entre Venus y Júpiter.

El espectáculo continuará el 17 de junio, cuando una Luna creciente se sumará visualmente a la alineación de los tres planetas.

Cabe decir que, en algunas zonas de América, incluso podrá observarse una ocultación de Venus por parte de la Luna, fenómeno que ocurre cuando el planeta queda temporalmente oculto detrás del satélite natural desde la perspectiva terrestre.

El cielo de Galicia en España pudo observar la luna roja gracias al eclipse | Foto: Europa Press / M. Dylan

El cierre del mes estará protagonizado por la Luna de Fresa. Este fenómeno tendrá lugar el 29 de junio, cuando la Luna alcance su fase llena. Cabe decir que, a pesar de su nombre, no se trata de una luna de color rosado.

La denominación proviene de antiguas tradiciones de pueblos indígenas de Norteamérica, que asociaban esta luna llena con la temporada de cosecha de fresas.

Para disfrutar de estos fenómenos, los expertos recomiendan buscar lugares con poca contaminación lumínica y un horizonte despejado. Y si las condiciones climáticas lo permiten, los amantes de estos fenómenos astronómicos podrán ver un despliegue de color con tonalidades amarillentas o anaranjadas cuando se encuentre cerca del horizonte debido a efectos atmosféricos.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.