Sofía Buenaventura no es fácil de encasillar. No solo por su vestimenta, que se acerca a lo que para el mundo resulta ser “lo masculino”, sino también porque cuando se refiere a sí misma a veces habla en clave femenina y otras como si se tratase de un él.

Sofía, de 18 años, interpreta a Rambo en ‘Monos’, la galardonada película del director colombiano Alejandro Landes que está preseleccionada para representar al país en los Premios Óscar y Goya.

Interpretar a Rambo, cuenta Sofía, fue una especie de bálsamo en momentos en los que estaba “intentando encajar en algún lugar, intentando sentirme cómodo conmigo mismo”. Rambo se le presentó como la excusa para romper las reglas del género: ¿Representar a un hombre en la pantalla grande? Sofía no lo dudó.

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“A Rambo le duele el mundo y los otros, pero también le importa él”. Así describe Sofía a su personaje, con el que ha resultado tan bien criticada que le valió el premio a Mejor Actriz en el Newport Beach Festival, un premio que se une a los más de 12 galardones nacionales e internacionales que la crítica cinematrográfica le ha entregado a esta película de Alejandro Landes, como el Premio Especial del Jurado en Sundace y el Premio a Mejor Película en el Festival de Cine de Londres el pasado 13 de octubre.

Un día cualquiera, recuerda Sofía sobre cómo llegó a ‘Monos’, una “pelada se me acercó mientras yo jugaba básquetbol en la cancha del colegio, tenía una planilla y me preguntó si quería hacer un casting para una película. Y le dije que sí”. Cuatro años después Sofía acude a festivales, se toma fotos con admiradores e intenta resolver para ellos una pregunta que poco quiere resolver para sí misma: “¿Usted es un chico o una chica?”.

'Monos' está en la carrera por representar a Colombia en dos de los premios del cine más reputados: los Óscar y los Goya. Se estrenó en el país el 15 de agosto y desde septiembre se confirmó distribución en los cines de Estados Unidos.

¿Cómo llega a ‘Monos’?

Fue muy loco. Yo estaba en mi colegio jugando básquetbol y llegó una pelada con una planilla, y de hecho un amigo pensó que era una caza talentos deportiva, entonces nos pusimos a jugar muy fuerte, a mostrarnos. Resulta que finalizando el partido la chica se me acerca a una amiga y a mí y nos preguntó si queríamos presentar el casting para una película. Dije que sí y me hicieron un video de presentación. De todo ese proceso de selección me enteré de algo hermoso: Cuando estuve en Sundance y hablé con la mamá de Alejandro Landes, el director, me dijo que cuando él me vio por primera vez haciendo una escena de la película en el Museo La Tertulia, la llamó y le dijo que había encontrado el personaje que necesitaba para su película. Es muy loco que alguien te diga eso porque no he tenido preparación actoral en absoluto, ni siquiera teatro. Soy una persona muy dramática pero no para imaginarme que iba poder interpretar un papel en el cine. Descubrir que tenía esa facilidad para hacer que el personaje se convirtiera en parte de mí fue algo maravilloso.

Su papel ha sido bien criticado e incluso para algunos resulta sorprendente que sea una actriz natural. ¿Cómo lo interpreta?
Toda la vida me he sentido destinada al arte. Me han gustado siempre la música y el cine, pero yo pensaba que iba a lograr algo en cine como ser un escritor de guiones o director de fotografía. Pero verme ya frente a la cámara y no detrás de ella, fue raro y emocionante. Yo toda mi vida sentí que estaba destinada a salirme de la cuadrícula social aceptable. Todo empezó con el descubrimiento de mi sexualidad. El querer encontrar una manera en la que me sentía cómoda hablando, caminando, vistiéndome, fue un proceso casi de tres años en el que por fin me siento cómodo con quien soy y con lo que expreso.

¿Y siente que en algún momento interpretar a Rambo ayudó a su identificación sexual?

Total. Me sentí muy identificada con Rambo emocionalmente durante toda la película. A él le duele el mundo y le importan los otros, pero también le importa él. Y también está intentando encanjar, pero luego se da cuenta que no quiere encajar ahí, en ‘la manada’, y eso a mí me pasó muchísimo. No creo en las etiquetas pero considero que todos debemos encontrar un lugar al cual pertenecer. Me pasó los dos primeros años de mi descubrimiento sexual que la gente se preguntaba si soy un chico o una chica, todavía me pasa, y ellos no dudan en preguntármelo y en cómo me hace sentir eso. Rambo, además de retarme físicamente, fue la manera que encontré de mandar un mensaje que siempre he querido dar: no necesitas estar dentro de un género o dentro de un grupo para sentirte cómodo contigo mismo.

Más de 12 premios nacionales e internacionales para Monos y están camino a los Oscar y los Goya. ¿Imaginó en algún momento este éxito?

Jamás. Nunca pensé que fuera a ser algo tan grande. Y fue una bola de nieve que fue creciendo y creciendo, presentándose en festivales y ganándose premios y buenas críticas. Guillermo del Toro dijo que nuestra película era buenísima. No puedo creer que haya sido parte de algo que tenga tan buena crítica para la gente que tiene criterio cinematográfico. A mí me ha pasado algo siempre y es que nunca he podido pasar desapercibida. Hubo una etapa de mi vida en la que quise permanecer en la sombra del anonimato, pero al final no lo logro del todo porque nunca me he visto como un prototipo casual de una chica o un chico, con ‘Monos’ es gracioso porque mis amigos me dicen: Sos famosa. Pero el reconocimiento de la película solo me sucede en lugares como los festivales. Es lindo que te reconozcan por tu personaje. Pero se pierde mucha privacidad.

¿Se considera actriz?

A comienzos de este año un amigo me dijo: Ve, busqué en Google tu nombre y me apareció una foto tuya viejísima. Hace dos semanas me volvió a escribir y me dijo: Ve, volví a buscar tu nombre y dice: Actriz de cine. Y es muy loco porque fue algo que pasó de un año para acá. Pero siento que todavía no estoy en la comodidad de llamarme actriz a mí misma porque no estoy preparada del todo para lo que significa serlo. Pero siento que podría ser una muy buena actriz (risas).

¿Tiene algún nuevo proyecto actuando después del éxito de su rol en ‘Monos’?

Sí, participaré en ‘Flores en el Jardín’. La película trata del impacto que tiene sufrir un abuso a temprana edad. Me pareció un proyecto interesante porque es muy crudo contando la historia de una abogada que está teniendo ciertos problemas y se encuentra con dos chicas, y una de ellas soy yo. Pero lo que más me gusta es que tiene una confrontación de personalidades estilo Club de la Pelea, y de verse a uno mismo como un tercero y estar convenido de que es una persona diferente a uno para luego darse cuenta que son retazos del pasado que uno todavía tiene muy adentro. Es un proyecto necesario, importante.

"'Monos' es como una gran familia": Paul Cubides

Paul Cubides interpretó a Perro en la película de Alejandro Landes. Sobre cómo llegó al elenco de ‘Monos’, este caleño cuenta que “estaba en el grupo de teatro del colegio y ahí comencé todo el proceso de selección, con unos filtros que se hacían en San Antonio, luego en San Fernando y en La Tertulia. El último filtro fue en Bogotá, en el Parque Nacional Natural Chingaza, donde hubo entrenamiento militar con el resto de los muchachos y ahí eligieron a los 8 ‘monos’”.

Para el actor, que para cuando interpretó a Perro tenía 16 años, haber hecho parte de ‘Monos’ significó “un trabajo en equipo muy grande a la vez que se convirtieron en una gran familia. Es como un cúmulo de conocimiento inmenso”. Cuando se le cuestiona sobre si se considera actor, prefiere que se le denomine como teatrero: “Soy más del teatro que del cine”, dice entre risas.

‘Monos’, dice, no es una película sobre el conflicto, esa sería una visión simplista: “Yo la vería más como un estudio humano. Una muestra de cómo son las relaciones en un momento conflictivo”.