La cita es este miércoles 7 de octubre a las 7:00 p.m., en el Auditorio del Centro Cultural Comfandi.
Ninguna medicina es tan efectiva como la buena música y los buenos amigos. Así se lo dijo el prestigioso cardiólogo Martín Wartemberg al amigo, gocetas y amante de la guitarra Fernando El Mono Gamboa, también conocido como Papi Blue, según bautizo de su amigo Gerardo Arellano. El doctor me preguntó qué medicina tomo para aliviar las tensiones y vivir tan alegre y relajado, y cuando supo que mi medicina era reunirme con amigos a cantar y a tocar la guitarra me recomendó nunca jamás dejar esta costumbre pues prolonga la vida, explica Gamboa, a quien sus amigos se disponen a ofrecerle, mañana, un merecido homenaje musical. Es que El Mono ha cantado de todo y para todos, con una generosidad digna de elogio, por eso un grupo de colegas de la bohemia zanahoria decidieron que era tiempo de devolverle tantas alegrías y buenos momentos con un concierto al que está invitado el gran público caleño amante de los boleros. La cita es mañana miércoles 7 de octubre a las 7:00 p.m., en el Auditorio del Centro Cultural Comfandi, para disfrutar de un concierto que durará más de dos horas pero que a todos dejará recargados de buenas experiencias de aquí a final de año. El concierto, donde los boleros serán protagonistas, abre en grande con el maestro José Aguirre. Y avanza con las voces femeninas de Sandra Hernández y Marta Elena Mejía. Tendrá solistas como Omar Díez, Uldarico Minotta, Juan Carlos Gallego y Raúl Fernández de Soto. Y contará con la presencia de un trío instrumental de bandola tiple y guitarra que ejecutará boleros y grandes clásicos de la música colombiana. Y el tango complementará la velada romántica, en la cual participarán grandes instrumentalistas como el Mono Velasco, Roberto Gómez, Hernando Duque, Gerardo Cedeño, Alberto Caicedo y Rafael Luna.También se hará presente el trío Los Winchester y, por supuesto, El Mono, quien redondeará la velada con su guitarra, su estilo y su voz. Familia que canta unida...La historia de Papi Blue con la música comienzó con sus padres. La suya es una familia de poetas del Cali Viejo, con un padre que amaba la guitarra, una madre mexicana que cantaba como los dioses y cuatro hermanos que también le jalan a la música. Mi padre quiso que mis hermanos y yo fuéramos músicos y no le hicimos caso porque la música era parte de nuestra vida, como el aire, nos servía para vivir rodeados de amigos, pasarla bueno, disfrutar, estar felices, dice el Mono Gamboa, quien confiesa que ahora se arrepiente de no haberle hecho caso a su padre cuando le insistió que aprendiera a tocar piano. Soy arquitecto y acerté 100 % con mi profesión, pero ahora pienso que de joven desperdicié la oportunidad de oro que me brindaba mi padre de formarme en la música, de forma paralela a mi profesión universitaria. Si volviera atrás no abandonaría las lecciones de piano con la profesora que me pellizcaba, confiesa. Concluye: Nunca me las di de cantante pero a los amigos les gusta como canto. Por eso pinte un cruz en el calendario el día miércoles y reserve un espacio para la salud del alma.