¿Qué sucede cuando una hamburguesa se aplasta contra una plancha caliente? Aunque a primera vista podría parecer un simple cambio en la preparación, el resultado transforma por completo la experiencia. La carne adquiere una textura más delgada, desarrolla bordes dorados y crujientes y concentra sus sabores en cada bocado. Así son las smash burgers, una tendencia gastronómica que nació en Estados Unidos y que comienza a ganar protagonismo en Cali.
La técnica es sencilla, pero tiene sus particularidades. A diferencia de las hamburguesas tradicionales, en las que se utilizan porciones de carne más gruesas, las smash burgers parten de una bola de carne que se coloca directamente sobre una plancha a alta temperatura y se aplasta durante la cocción.
Este procedimiento aumenta el contacto con la superficie caliente y favorece la formación de una costra dorada, mientras el interior conserva parte de sus jugos.
El resultado es una combinación de texturas que marca la diferencia: una carne con bordes crocantes, un centro jugoso y un sabor más intenso.
Y, aunque actualmente se presenta como una de las tendencias de la comida rápida, su origen se remonta a comienzos del siglo XX.
En Wichita, Kansas, el cocinero Walter Anderson desarrolló una técnica para aplanar la carne directamente sobre la plancha y agilizar la preparación de las hamburguesas.
En 1921, junto con Billy Ingram, fundó White Castle, una de las primeras grandes cadenas de hamburguesas de Estados Unidos. Más de un siglo después, aquella forma de cocinar vuelve a cobrar fuerza y se adapta a las nuevas preferencias de los consumidores.
En Cali, esta tendencia encuentra espacio entre quienes buscan experiencias gastronómicas diferentes. Uno de los proyectos que le apuesta a esta preparación es Ramiros, un emprendimiento creado por dos hermanos que encontraron en las smash burgers una oportunidad para ofrecer una alternativa a las hamburguesas convencionales.
Para Brian Ramírez, chef y uno de los fundadores, la iniciativa surgió del interés por construir una propuesta que se diferenciara de lo que tradicionalmente se encontraba en la ciudad.
“Siempre estuvo en nuestra mente querer destacarnos por hacer algo diferente y ofrecer un producto muy aparte a lo que ya existe. Esta idea nace de la necesidad de crear nuevas experiencias con la comida en la ciudad de Cali”, cuenta Ramírez.
La elección de este producto también estuvo relacionada con los hábitos gastronómicos de la ciudad. La hamburguesa ocupa un lugar importante entre las preferencias de los caleños, una característica que los emprendedores identificaron como una oportunidad para introducir una preparación con una técnica distinta.
“El caleño es muy hamburguesero y eso nos permitió identificar que había un espacio para este nuevo concepto de hamburguesas, que son las smash”, explica.
La apuesta no consiste necesariamente en cambiar los ingredientes que han convertido a la hamburguesa en uno de los platos más populares del mundo, sino en transformar la manera de prepararlos. Pan, carne, queso y acompañamientos siguen siendo parte de la fórmula, pero la técnica de cocción modifica la textura y potencia el sabor.
Porque, cuando la hamburguesa se aplasta, no solo cambia su apariencia: también se transforma la experiencia de disfrutar uno de los platos favoritos de los caleños.