Desde el 1 de mayo estará disponible en todas las plataformas, y a nivel mundial, el nuevo álbum de Carlos Vives; se trata de ‘El último disco Vol. 1′, una producción que rescata el sonido auténtico de la música análoga, grabada en vivo y que transmite esa calidez orgánica irreemplazable con las nuevas tecnologías.
A sus 64 años y con más de 20 álbumes de estudio publicados, ‘El último disco Vol. 1′ no es de ninguna forma una despedida de Carlos Vives, es un concepto que reivindica la tradición musical desde los vinilos, pasando por los casetes, el CD y los formatos más recientes de audio, llamando la atención sobre el valor de lo tangible, algo que en la cultura digital se viene perdiendo, o haciendo más escaso.
“Está hecho así, como esos primeros álbumes de aquellas bandas inolvidables. Fue grabado en vivo por maestros ingenieros y productores, en consolas de verdad. Fue interpretado y compuesto por músicos de excelencia y por un artista que no tiene miedo de cantarle al amor bonito, a su tierra y a su gente. Un artista que piensa en la mujer como la mayor obra de la creación y que defiende su identidad hispanoamericana forjada por la historia, convencido de que esa identidad nos alumbra el camino de la originalidad”, expresó Carlos Vives.
La producción cuenta con 10 canciones que encierran diversidad de ritmos y géneros, desde el vallenato, baladas pop y otras con ritmos más cubanos, temas de fusión rock caribeña y, por primera vez, una canción salsera, compuesta y cantada por el propio artista samario.
Se trata de ‘Si volviera a nacer’, una salsa producida por el reconocido Sergio George, quien ha trabajado con Marc Anthony, Tito Nieves, Víctor Manuelle, Thalía, entre otros artistas.
También se destacan las colaboraciones estelares en ‘El último disco Vol. 1′, como el artista dominicano Juan Luis Guerra y sus 440, que participan en ‘Buscando el mar’, uno de los sencillos de este álbum del que ya se estrenó el videoclip. Vale destacar que esta es la última canción que alcanzó a grabar el gran Egidio Cuadrado, acordeonista histórico de Carlos Vives y La Provincia.
Así mismo, en ‘Sombra perdida’, composición original de Rita Fernández Padilla, artista vallenata oriunda de Santa Marta, hay una fusión de culturas entre Colombia y España, evidente en la colaboración Israel Romero en el acordeón, Josemi Carmona en la guitarra flamenca, y la participación estelar de la cantaora Niña Pastori.
La canción que da nombre al disco es un vallenato romántico y fresco donde se destaca el acordeón de El Cocha Molina, uno de los reyes vallenatos. Mientras que en ‘Duele el corazón’, se escucha el acordeón de otro rey vallenato, Christian Camilo Peña.
Desde su natal Santa Marta, en exclusiva con El País de Cali, el artista colombiano cuenta detalles de ‘El último disco’ que apenas empieza a sonar.
—¿Cómo surge el concepto de ‘El último disco’?
Este trabajo tiene dos volúmenes, como el lado A y B de un vinilo, cada uno con 10 canciones, donde repartí diferentes canciones. En este primero hay algo que siempre quise hacer y es un tema de son cubano, sin pretender copiar, es un homenaje a la tradición oral cubana, mezclada con ese sentimiento de siempre que tenemos los colombianos su música. En este disco lo que hice fue eso, dejarme llevar por cosas.
Pero, respondiendo a tu pregunta, lo que busqué fue retomar un poco la historia musical en un momento donde todo está cambiando, las formas de vender la música, las formas de hacer música, las formas de llevar la música. Ahora escuchamos canciones que se hacen según los algoritmos.
Eso me dio la oportunidad para hacer el último disco, como diciendo: “Bueno, si todo va a cambiar, entonces hagamos el último disco para recordar lo que se está perdiendo”. Este es el último de los mohicanos, el último tango en París, el último de una historia.
Para mí fue una oportunidad creativa de valorar las cosas como se hacían antes en la música. Es un disco grabado en bloque en vivo, aquí en los estudios, todos en su lugar, después de aprendernos la canción, después de ensayarla y tocarla a la perfección, como las bandas de antes.
—Aquí por primera vez se arriesga a entrar de lleno en el mundo de la salsa con ‘Si volviera a nacer’, teniendo como precedente la versión salsera de ‘La tierra del olvido’ que grabó junto al Grupo Niche.
Fue una suerte para este vallenato que estos manes hayan hecho esa obra de arte con la canción. Es impresionante, porque suena natural. Es que esa colaboración nació del solo afecto. Con el Grupo Niche nos queremos tanto que de ese amor solamente pueden salir cosas bonitas y cosas naturales.
Ya en el caso de ‘Si volviera a nacer’, yo no soy yo no soy el especialista salsero. “Yo no soy ningún virtuoso, de eso no se me acredita”, dice la canción. Pero como todos los colombianos, yo he sido un apasionado de la salsa y soy un agradecido de muchas cosas que me contó la salsa, siempre la tengo en mi corazón.
Entonces, cuando se dio la oportunidad de trabajar con el maestro Sergio George tuve el reto de escribir la canción. El maestro tiene muchas ideas de esa salsa romántica muy pegajosa que manejan Marc Anthony y mucha gente está ahí, además él domina ese sonido de Nueva York tan particular, y que ha quedado en la grabación, una cosa de una energía y una vaina así.
Yo le dije: “Permítame escribir algo, porque tengo la salsa tan en mi corazón que yo sé si hago algo va a sonar bien, yo sé que va a ser auténtico”. Y escribí ‘Si volviera a nacer’. Cuando el maestro la escuchó, decía: “Eso es salsa o no es salsa. Eso es Carlos Vives”. Y al final yo en mi corazón decía: “Es el mejor homenaje que le puedo hacer a la salsa”.
—En la canción también hay un homenaje a Piper Pimienta que seguramente muchos en Cali van a reconocer...
Es que yo estoy criado por la televisión colombiana y recuerdo mucho a Pacheco con sus programas de shows musicales, que nos trajo estas figuras que las veíamos en las pantallas, artistas importantes de diferentes lugares del país.
Y como en la canción yo comienzo a decir dónde me gustaría nacer si tuviera muchas vidas, entonces se me vino a la memoria este ícono tan poderoso de la salsa, uno de esos artistas con los que crecimos y formaron parte de nuestra identidad. Cómo no recordar a Piper Pimienta y Los Latin Brothers, era perfecto en esa canción. Y luego decir Puerto Tejada quedó perfecto. Mis amigos de Cali se van a volver locos. Eso demuestra que yo no solo soy costeño y caribe, sino de Colombia entera.