La candidata de Kenia, Mary Esther Were,  quien quedó en el grupo de las seis semifinalistas, dijo algo que se hace cada vez más evidente entre las semifinalistas de Miss Universo: que en el concurso hay cabida para todo tipo de belleza y de etnia, que no existen  medidas perfectas, un peso o una estatura ideal.  Lea también: Las respuestas 'reales' de la señorita Colombia en Miss Universo

Al preguntarle por un mensaje para las mujeres de su nación, que por primera vez participaba en el reinado, Mary Esther dijo: “Que crean en ellas, que cada forma, cada altura es hermosa. No nos debe definir lo que nos ponemos, con quien salimos ni las cosas materiales que tenemos”, y agregó que se sentía  muy honrada de representar a un país integrado  por 42 tribus o grupos étnicos. 

En Miss Universo no se exigen ya unas medidas determinadas, ni un máximo de estatura o un mínimo de peso.   Donald Trump, expropietario del concurso, solía decir que la Miss Universo debía ser “una joven que se adaptara a todas las pantallas, que no entrara en un estereotipo de belleza”. 

Latinas, asiáticas y europeas han ingresado al top de semifinalistas, que este año contó con fuerte presencia   afro: Kenia, Estados Unidos, Brasil y Colombia (pluriétnica).

 Una gala más ágil, en la que el show musical pasó a un segundo plano, la elección de 12 semifinalistas (en lugar de 15 como antes)  e ir reduciendo el grupo a nueve,  a seis y a tres, fueron cambios visibles en el concurso, que se ha permeado del poder de las redes sociales, de la realidad política, y   en el que participan  mujeres con curvas tan reales como   sus problemas y sus sueños.

Sin estereotipos Este año en el grupo de las nueve semifinalistas  se destacó una candidata  que no figuraba en las cábalas de los expertos en reinas, la canadiense Siera Bearchell, una mujer con curvas reales.  En Instagram, donde tiene más de 50.000 seguidores, causó revuelo al declarar: “¿Cómo se siente ser más grande que las demás delegadas?’, me preguntaron en una conferencia de prensa. Me quedé sin palabras. Pensé:  ‘¿Cómo se siente ser yo misma? ¿Qué se siente ser así de segura como lo soy? ¿Cómo se siente redefinir la belleza?’. Mi respuesta fue: ‘Se siente muy bien’“. El reglamento de Miss Universo ya no pide un mínimo de estatura ni un mínimo de peso,  no prohíbe las cirugías estéticas, no promueve estereotipos raciales o étnicos. Asiáticas, afroamericanas y europeas figuraron entre las semifinalistas. Poder de las latinas Daniela Giacomo,  comentarista de Miss Universo  para el canal TNT,  asegura que en los últimos tres años Colombia ha demostrado una labor increíble al enviar grandes representantes a Miss Universo. “Durante los últimos 10 años, cinco mujeres latinas han ganado el concurso. Son mujeres  bastante  preparadas. Incluso muchas  chicas del resto del mundo son enviadas a Latinoamérica a prepararse porque acá ya entendimos lo que significa este certamen. La mayoría recibe clases de pasarela, inglés, de capoeira, de etiqueta, protocolo, pasarela”, agrega. En el grupo de semifinalistas  ingresaron este año varias bellezas  latinas, como  Colombia, Perú, Brasil, México, Haití y  Panamá. Mandan las ‘redes’ Otra  vez Miss Universo  habilitó las votaciones en línea para que el público pudiera  votar por su candidata favorita al título de la mujer más bella del universo. Los seguidores del concurso eligieron a través de votaciones en  la web vete.missuniverse.com a una de las  12 semifinalistas, en este caso optaron por  la bella tailandesa Chalita Suansane. Las 11  restantes fueron elegidas por el jurado. Candidatas como  Canadá, Brasil y Colombia supieron aprovechar bien el poder de las redes sociales para convertirse en tendencia. Hay una doble moral en torno a los reinados: mientras muchos dicen detestarlos,    las ‘redes’ demuestran todo lo contrario: Andrea Tovar tiene 540.000  seguidores en Instagram y la actual Miss Universo, Iris Mittenaere, tiene 586.000. Aprovechar el error Muchos creían  que ante el error de Steve Harvey en 2015, este sería “despedido”  como animador de la gala de Miss Universo, pero este año repitió y, para sorpresa de muchos,  tiene cinco años de contrato con esa  organización. No solo le dieron el derecho de réplica, porque “errar es de humanos”, como le dijo Andrea Tovar en la gala, sino que   sacaron provecho del  error para  atraer rating.  Lo esperado por el público se vio: Harvey bromeó sobre su visión, usó lentes gruesos y fue perdonado por Miss Colombia con un abrazo. Preguntas políticas Cada vez cobra más importancia, en concursos de belleza como Miss Universo, el que las candidatas hablen sobre situaciones reales que viven los países hoy en día. Fue precisamente en su respuesta que la francesa se destacó, al salir airosa de   la pregunta de si, ante la    crisis mundial de refugiados, los países están obligados a recibirlos o a cerrar la frontera. Calmada, dijo que “los países deben tener el derecho de abrir o cerrar sus fronteras, cada país puede elegir. En Francia tenemos las fronteras abiertas y aceptamos a los extranjeros, abrir las fronteras nos permite viajar más y aprender de  otras culturas”. Temas como la prevalencia de la  violencia, los retos de Donald Trump, los líderes mundiales de admirar, siguen ‘corchando’ a más de una reina.

 

El lado humano de las reinas (Historias de vida) Durante la transmisión de  Miss Universo inusuales  historias personales  de las candidatas salieron al aire. Es el caso de la representante de Kenia, quien  estuvo a punto de morir a sus 5 años, o el de la peruana que tuvo un accidente hace cuatro meses y estuvo en coma, o la haitiana que tiene una abuela con glaucoma y en su universidad está en un proyecto de investigación  para   recuperar el nervio óptico. Historias como el de la estadounidense  que se enlistó en el ejército de su país o la tailandesa que desde  pequeña trabaja, o la panameña criada por una madre soltera, y la canadiense que, por un incidente familiar, se convirtió en voluntaria de la Cruz Roja y viajó a Kenia para ayudar a construir una escuela.   La haitiana narró, entre lágrimas,  que sobrevivió hace 7 años al terremoto  de su país: “Sentí que había fracasado porque vivía el día a día y no vivía mis sueños, pero cuando vi todo destrozado a mí alrededor decidí sacar lo mejor de eso y  luchar por mis sueños”. 
La actual Miss Universo  [[nid:614130;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2017/01/franciamissuniverso.jpg;left;{La francesa de 24 años Iris Mittenaere fue coronada Miss Universo. Foto: Elpais.com.co | AFP}]]Con 24 años de edad y 1,73 centímetros de estatura, Iris Mittenaere  es estudiante de medicina dental y  modelo de Lille. Y quiere ser chef profesional.  Es hija de un profesor de historia y de una maestra de escuela.  Le encantan los deportes extremos, viajar y cocinar. Se define a sí misma como “una persona divertida, espontánea y que se preocupa por los demás”.  Se ha trazado como  objetivo durante este año de reinado  viajar por todo el mundo volcándose en acciones humanitarias para proporcionar educación a los niños y a las mujeres. Esta es la primera vez que Francia se pone la banda desde el año 1953, cuando ganó Christiane Martel.  “No me lo creo, ha sido una gran sorpresa”, declaró Mittenaere en la rueda de prensa posterior a Miss Universo, donde aseguró que ni siquiera esperaba pasar a la ronda final.  La francesa dijo que se siente “muy orgullosa de llevar esta corona a Europa”, ya que el viejo continente no había tenido una Miss Universo desde la noruega Mona Grudt, coronada  en 1990.