La desclasificación de millones de documentos del FBI sobre Jeffrey Epstein, aprobada mediante una ley especial del Congreso estadounidense en noviembre pasado, desató una onda expansiva que alcanza a figuras de la realeza, expresidentes, magnates tecnológicos y personalidades del entretenimiento.

La llamada Biblioteca Epstein, puesta en línea por el Departamento de Justicia y la Cámara de Representantes, confirmó vínculos que varios negaron públicamente, destapó mentiras y reveló datos que comprometen la reputación de decenas de personajes poderosos, aunque aparecer mencionado en los archivos no implica necesariamente la comisión de un delito.

El magnate de las finanzas, muerto en 2019 mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores, continúa causando estragos desde la tumba.

Departamento de Justicia de Estado Unidos revela nuevo lote de documentos del caso de Jeffrey Epstein; salen a la luz más fotos de famosos | Foto: U.S Department of Justice

Y es que, los documentos recopilados para su juicio exponen una red de relaciones con figuras influyentes a quienes proveía acceso a niñas y mujeres jóvenes, satisfaciendo así su pedofilia y congraciándose con círculos de poder mediante el suministro de sexo.

En la realeza británica, Andrés Mountbatten-Windsor enfrenta las consecuencias más severas. Despojado de su título de príncipe, del tratamiento de alteza real y del ducado de York por su hermano Carlos III, fue arrestado a mediados de febrero de 2025 y sometido a 11 horas de interrogatorio.

Los archivos sugieren que entregó información gubernamental reservada a Epstein cuando fungía como enviado comercial del Reino Unido, lo que podría derivar en un juicio.

La evidencia contradice su versión de haber suspendido todo contacto con el criminal en 2010. Un mensaje posterior a la publicación de la fotografía de Andrés con Virginia Giuffre —quien lo acusó de abuso sexual cuando ella tenía 17 años y con quien llegó a un acuerdo extrajudicial por unos 15 millones de dólares— revela lo contrario.

“Estamos juntos en esto. Mantengámonos en contacto ¡y volveremos a jugar!”, le escribió Epstein.

Entre las imágenes desclasificadas aparece Andrés en posición cuadrúpeda, descalzo, sobre una joven no identificada acostada en el piso, al parecer en una de las propiedades de Epstein.

Esta foto sin fecha, tomada en un lugar no revelado y publicada por el Departamento de Justicia de EE. UU. el 30 de enero de 2026 como parte de los archivos de Jeffrey Epstein, muestra al ex príncipe británico Andrew Mountbatten-Windsor arrodillado sobre una mujer tendida en el suelo. (Fotografía proporcionada por el Departamento de Justicia de EE. UU. / AFP) / USO EDITORIAL RESTRINGIDO - CRÉDITO OBLIGATORIO: "FOTO AFP / DEPARTAMENTO DE JUSTICIA DE EE. UU." - PROHIBIDO SU USO EN CAMPAÑAS DE MARKETING O PUBLICIDAD - DISTRIBUIDA COMO UN SERVICIO PARA CLIENTES | Foto: AFP or licensors

Varios correos electrónicos indican que el magnate le envió mujeres que él introdujo en el Palacio de Buckingham y que traficó con otras en territorio británico mediante su avión, conocido como el “Lolita Express”.

Circulan testimonios de una bailarina exótica forzada a un trío con ambos y de otra que los acusa de abusos sexuales.

Sarah Ferguson, exesposa de Andrés, también afronta el desprestigio. Tras repudiarlo públicamente por sus ilícitos, corrió a disculparse con él, quien subsanó múltiples veces sus deudas millonarias.

Lo llamó “amigo supremo” y hasta le pidió: “cásate conmigo”. Resulta inquietante que involucró a sus hijas, Beatrice y Eugenie, llevándolas a verlo varias veces a Miami.

“Las princesas se convirtieron en peones de la sórdida búsqueda de riqueza de sus padres”, tituló The Telegraph. Ferguson es además reprobada por contarle en un mensaje a Epstein que espera el regreso de Eugenie de un fin de semana de sexo con su novio.

Sarah Ferguson, duquesa de York y la princesa Beatriz de York como invitadas a la boda de la princesa Eugenia de York junto a Jack Brooksbank en la capilla de St. George's Chapel el 12 de octubre de 2018 en Windsor, Inglaterra. | Foto: 2018 Getty Images

Realeza europea y líderes políticos bajo escrutinio

Mette-Marit, esposa de Haakon, príncipe heredero de Noruega, tampoco fue franca sobre su amistad con el pedófilo. Aseguró que lo trató hasta 2013, cuando los archivos —en los que aparece unas 1.000 veces— sugieren que se escribían en 2014.

El año en que lo conoció, 2011, le dijo que lo había buscado en Google y que la cosa no pintaba bien, dado que él ya hacía titulares por su pedofilia. Aun así, pasó unos días en su casa de Palm Beach.

En sus correos electrónicos usa frases como “cariño”, “cosquilleas mi cerebro”, o “¿qué tienes que hacer además de verme?”.

Le habla de un hombre misterioso que la hace sentir la más bella y le pregunta por fotos de mujeres desnudas para el papel de colgadura de su hijo Marius, entonces de 15 años.

El trono tambalea, pues, para colmo, Marius —fruto de una relación anterior de la princesa— afronta un juicio por cargos como violación.

Donald Trump y Jeffrey Epstein en una fiesta | Foto: Demócratas de supervisión de la Cámara de Representantes

El presidente Donald Trump aparece más de 5.300 veces en los documentos, aunque The New York Times no encontró comunicación directa entre los dos, amigos hasta comienzos del siglo.

Víctimas de Epstein hablan de interacciones con el mandatario, como una mujer que recuerda haber sido llevada a su club Mar-a-Lago, en Palm Beach. “Está buena, ¿no?”, le habría dicho el malhechor al presidente.

El Departamento de Justicia publicó y luego eliminó de los registros liberados un documento en el que una mujer acusa a Trump de violarla en 1987. Otra afirma que le hizo lo mismo a los 13 años en Mar-a-Lago, donde el presidente y Epstein hacían fiestas con niñas.

El mandatario, agregó la testigo, comprobaba la estrechez de sus órganos sexuales con sus dedos. Según los archivos, cuando se supo que Epstein estaba bajo investigación, hacia el año 2000, una de las primeras llamadas que la policía de Palm Beach recibió fue de él asegurando que en los círculos neoyorquinos se sabía que Jeffrey era asqueroso y que una vez lo vio rodeado de adolescentes, salió corriendo de allí. Pero hoy sostiene que no sabía nada de sus actividades.

El expresidente estadounidense Bill Clinton (1993-2001) y su mujer y exsecretaria de Estado Hillary Clinton (2009-2013) deberán comparecer ante el Congreso por Jeffrey Epstein. | Foto: Montaje El País: fotos de AFP

El expresidente Bill Clinton también enfrenta cuestionamientos. Entre las fotos había una de él en un jacuzzi y otra nadando en una piscina con Ghislaine Maxwell, exnovia de Epstein y encargada de conseguirle las niñas para sus desmanes, por lo cual hoy paga 20 años de cárcel.

Los escritos muestran que Maxwell consiguió un millón de dólares para el lanzamiento de la Iniciativa Global Clinton. Se confirmó que Clinton viajó cuatro veces en el “Lolita Express”. Niega haber estado en su isla privada, donde se abusaba de niñas, pero un extrabajador de la casa afirma haberlo visto allí.

Después de negarse varias veces y ser amenazados con un proceso penal, Clinton y su esposa Hillary accedieron a declarar ante la Cámara de Representantes lo que saben de los dos convictos.

En Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer peligra con caer por cuenta de Peter Mandelson, obligado a renunciar a la Cámara de los Lores e inmerso en una investigación criminal por haber sido íntimo de Epstein.

Elon Musk, ha negado vínculos cercanos con Epstein. Pero los documentos indican que intercambiaron múltiples mensajes electrónicos como aquel en que el director de Tesla pregunta: “¿En qué noche será la fiesta más salvaje en tu isla?”.

Al respecto, Musk declaró que muchas veces declinó las invitaciones de Epstein al lugar.

Otro multimillonario, Bill Gates, figura en fotografías y en un mensaje de Epstein para sí mismo en el que relata que contrajo una enfermedad de transmisión sexual y que trató de administrarle antibióticos en secreto a su entonces esposa Melinda Gates, temeroso de haberla contagiado.

El cofundador de Microsoft lo desmiente y aclara que solo hablaba con Epstein de conseguir dinero para la salud mundial.

En Colombia el expresidente Andrés Pastrana también habría tenido relación con el pedófilo y Ghislaine Maxwell. Según estas, él se comunicaba con el fallecido Jean-Luc Brunel, cómplice de Jeffrey en sus delitos. En un correo, Epstein le escribe a Brunel: “Llama a Pastrana sobre una gran casa en Cuba”.

En archivos conocidos en 2024, Maxwell relata que, durante un viaje a Colombia por invitación de Pastrana, el entonces presidente “organizó todo un convite para que terroristas corrieran a mi alrededor y yo les disparara”.

Cuenta que sobrevoló la Amazonia y se publicaron instantáneas en las que los dos aparecen con uniformes de la Fuerza Aérea colombiana.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.